miércoles, 17 de junio de 2020
Primero yo
Quiero contarte mientras escucho Norah Jones, que me convertí en muchas cosas que quería. En realidad quiero contarmelo a mí, pero fuiste el botón iniciador a esta bomba que me exploto en las manos. Mientras tomo mate en la cama, hay un vecino que escucha una sonata que identifico pero no. Pienso en un montón de cosas. Como si pensar en un montón de cosas no fuera algo cotidiano en mi cabeza. Tengo un cuaderno abierto con anotaciones que termino dejando a la mitad, porque me enrosco en otra cosa, y presto atención después a algo que no tiene nada que ver con eso. Miro ropa, me mantengo en silencio. Es como si estuviera en una gran meditación eterna donde ya ni siquiera me dan ganas de mandar audios por Whats App.
Hace poco encontre un cogollo que me dejaste en un patin, y ayer tire una computadora que había pintado, me acuerdo que la encontre en tu casa. Ya no quiero nada de vos, ni siquiera los recuerdos. Conocerte fue un extraño trampolin para conocerme a mi misma. En el medio del dolor de nuestra separación, yo solo podía sentir que me había separado de algo que nos unia. Como si fuesemos siameses, como si mi vida nunca hubiese empezado sola. Ahora, a un año de todo eso, lo único que siento que es realmente me separe de vos. Ni nosotros, ni los dos. Yo no podía convivir con eso que eras.
El trabajo dificil al final no fue cortar. Lo complicado fue encontrarme conmigo, ¿quién era? ¿qué son estos sueños?. Me mire y me ví vacía. Mi cuerpo era un jarrón, y tu presencia un par de flores marchitas. Aprendí a dejar de culparte, aprendí a ayudarme. Entendí que todo eso solo fue una gran cachetada para que estuviera despierta. Vivía ensordecida, no trabajaba para mí, no me prestaba atención. Ahora lo único que me da miedo es haberme quedado con la sensación de que el amor es una mierda, porque tal vez el amor no es una mierda, pero mi forma de vincularme con vos si lo fue.
Llamo a Gladys y ella me dice que mi caracterología es ansiosa, me gusta cuando utiliza términos cientificos. No sé si me quedo más tranquila sabiendo que soy ansiosa, o me quedo más ansiosa ahora que alguien me confirma que si lo soy. Me cuesta un montón situarme en el presente, aún así necesito hacerlo. Necesito dejar de traerte a este lugar, y a estos recuerdos. Me doliste, me maltraste, no sé si me quisiste, pero me despertaste, es lo único bueno que puedo sacar de todo eso.
Yo sé que todas mis amigas dicen que me enamoro, y se rien porque les digo que en serio, y yo al final me rio con ellas porque siempre algo pasa. Entonces me vuelvo a mirar, ¿quién es esa piba?. Esa piba es Vicki, y prometio no dejarse de nuevo sola, ni por un chabón, ni por una relación. Primero ella, aunque cueste.
domingo, 10 de mayo de 2020
Cuarentena 2020
Cuando llega la noche mi cerebro funciona de maravilla. Me embadurno de ideas que vienen a mi como soldados en guerra, dispuestas a morir a la hora de combatir con mi realidad, con mis ideas limitantes, con mi persona que se encierra en sus propias posibilidades. Toda idea muere cuando tiene contacto con mis miedos, que son chiquitos pero depende de la perspectiva donde los mire. Cuando los ilumino, la sombra se hace gigante. Entonces siento que se viene sobre mí un espectro denso, una energía que desconozco, un vórtice que no entiendo. Tengo que buscar mi lugar. Escribo por todos lados, soy una máquina que vomita conceptos, que no deja de analizar, que da vueltas una y otra vez sobre el mismo lugar. La gente que me conoce en serio sabe de mi ansiedad, sabe que estoy siempre a dos años de mi presente, me dicen que medite, me dicen que tenga paciencia, me dicen que no todo empieza de una, que tengo que bancarme justamente eso "el estar empezando". El sentirme amateur.
Por primera vez siento que estoy empezando algo solo para mí. Cada día que pasa me siento más segura de que mi vocación si es comunicar, y que las ramas que abarque van a ser exitosas si yo lo hago con amor.
Ya no quiero trabajar más en marketing.
Por primera vez siento que estoy empezando algo solo para mí. Cada día que pasa me siento más segura de que mi vocación si es comunicar, y que las ramas que abarque van a ser exitosas si yo lo hago con amor.
Ya no quiero trabajar más en marketing.
lunes, 13 de enero de 2020
Promesa y Profecía 2020
Dentro de mi alma siento paz. Los pedazos rotos se convirtieron en una coraza de protección. Ahora las cosas que me dolían ya no están presentes. Mi capacidad de dar amor romántico se convirtió en una fuente de cariño hacía mis amigas, ya no pongo mi energía en hombres que no conozco bien. Estaba tan quebrada que no puedo recordar como era que me sentía en cierto punto.
Me prometí a mi misma hacer una obra de arte de todo mi dolor.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)