lunes, 28 de abril de 2014
M S
Esta pequeña historia comienza como cualquier otro relato de amor, con simplicidades que se avecinan cuando se ve al ser amado que tanto uno desea, con esa aceleración del tempo en el corazón, con cosquillas en el estomago, nervios en la sien, sudoración en las manos y miradas fugaces.
Mía siempre fue una chica especial, desde pequeña ya se notaba su gran personalidad marcada, su soledad notoria y latente solía ser un tema de bromas privadas entre ella y sus amigas ("¿Acaso no te queres casar?", "¿De verdad te gustaría vivir sola con un gato?"). Con el paso de los años se desarrollo como persona, dejando atrás algunos aspectos de la infancia, creciendo poco a poco, madurando más rápido que los demás, de alguna forma siempre tuvo algo que nadie podía tener.
Debo admitir que el paso de la adolescencia en su vida no fue de los más satisfactoria, siempre había algo que faltaba, que sobraba, que molestaba, siempre insatisfecha buscando la quinta pata al gato. Había un secreto inconfesable que guardaba consigo misma, ese miedo a ser juzgada, esas ganas de gritar que censuraba para no alarmar a los demás.
Las relaciones no eran su fuerte, y era besada más veces de noche que de día, buscando en desconocidos amor pasajero, cariño ficticio, levantándose al otro día con el mismo hueco que cargaba consigo hora tras hora, sintiendo que no importaba a cuantas hombres besara porque al llegar el alba volvería a ser una calabaza, la plebeya de la historia, la actriz de reparto en su propia vida.
Había momentos que se desconectaba de si misma porque no aguantaba tener que ser lo que no era. Ignorándose hasta el punto de mentirse a sí misma, así vivía una y otra vez, eludiendo la verdad.
No es fácil reconocerse, muchos llevamos la vida entera buscándonos.
Juraría que cuando ocurrió era el momento indicado, llevaba muchos años diciendo que no, soñando con un sí real. Entonces el amor se presento a salvarla, de una manera tan desinteresada que era hasta extraño creer que de verdad estaba pasando, que por fin todos sus miedos se irían... se desvanecerían con tan solo un beso. No es fácil admitir lo evidente, tampoco confesar un amor, diría que el proceso inicial es bastante vergonzoso e inseguro.
Así fue que Mía se enamoro de Sabrina, sin rodeos, de una forma inocente, sin maldad ni prejuicios. No todas las historias de amor resultan exitosas al principio, pero debo admitir que está si lo es, porque no solo fue reciproca al instante sino que marco en cierta parte ambas almas, ambas vidas, las cuales nunca iban a volver a ser las mismas.
Lucharon por su amor hasta el hartazgo, cansadas de pelear con los demás, amándose en las invisibilidades de la piel, poco a poco, despacito, haciendo un mundo para las dos donde eran inquebrantables, nadie ni nada podía acceder a ese pequeño espacio que habían creado, esa fortaleza compartida, secreta e inifita.
Duele ver como el mundo todavía no acepta que el amor entre ambos sexos no es incorrecto, porque mientras lo sea, ¿Cuál es la equivocación?. En un planeta de imperfectos vivieron sin importar cuánto las juzgaran, su familia, sus amigos o desconocidos, porque a fin de cuentas el amor es universal, accesible y sanador; entonces todas las opiniones e impedimentos dejaron de aparecer, cesaron. Un final feliz comiendo perdices, porque se lo merecen y merecerán, y sí la sociedad no cambia con una opinión, hagamosla cambiar con un verdadero ejemplo de pasión.
Amor propio
Siempre fue una desafortunada en el tema amoroso, porque no importaba que tan bien salieran las cosas al principio, sino que el final era lo trágico, porque ahí estaba, yacida en el suelo con los ojos perdidos al vació, preguntándose porque las cosas no le salían bien.
Desde la última vez que beso unos labios familiares decidió que no volvería a sufrir más, que era momento de enamorarse locamente de alguien, algún ser humano que la quisiera con devoción cinéfila y atolondrada. El amor no se busca, es verdad, así que esta vez solo se amaba a ella misma y por entonces eso funcionaba, realmente hacía todo para ella sin pasarse del límite de ser egoísta o egocéntrica. Estudiaba teatro los lunes, bailaba hip hop tres días a la semana, tomaba clases de canto y participaba de un taller de cine. Por primera vez se sentía plena, o más bien, hacía mucho que no experimentaba ese sentimiento de libertad abrazador. Entendió que primero hay que amarse y descubrirse. Era demasiado joven todavía.
Las cosas salían muy bien, como si el universo complotara a su favor, le había salido un proyecto que había quedado estancado por vaya a saber que razones (actuaría como principal en una telenovela), se sentía bien con su cuerpo, podía sostener un buen registro de notas, había alcanzado su plenitud vocal con notas realmente difíciles, se encontraba bella, realmente bella.
¿Y todo esto, por qué? ¿Por amarse a sí misma? Debo admitir que sí, porque esta fue una de las enseñanzas de nuestra amada Marilyn Monroe... y hoy ella la estaba implementando. Viviendo a pleno su último año de adolescencia.
domingo, 27 de abril de 2014
C'est fini
Sucedió lo que tenía que suceder, lo previsto, lo notorio, lo que ya se venía avecinando hace rato pero ambos trataban de esconder e ignorar. Puedo decir con tranquilidad que la relación ha sido de lo más beneficiosa y satisfactoria hasta el momento, que comprendió lentamente que todos esos sentimientos agolpados y apasionados no eran más que espasmos de locura instantánea, poco real, no tan lucida como creían. Y a la hora de besarse no eran más que dos almas desesperadas, buscando un poco de esa magia que habían perdido su vida; ese chispazo de esperanza que les movilizaba cada célula en su cuerpo, cada nervio y pelo.
A estas instancias los fracasos amorosos ya no eran vistos como una decepción (tal vez porque este no se metió debajo de su piel). Con el paso de los años la soledad fue su mejor amiga, su enemiga y su cómplice; juraría que en cierto modo hasta le había tomado cariño. Ahora era ella de nuevo, ella sola en toda su totalidad física y espiritual.
Esta vez le agradeció porque no solo la salvo de la nebulosa en la que se encontraba, sino que también le renovó energías, la hizo crecer en humanidad y sensibilidad, la ayudo a encontrarse (un poco) y a poder ver sus días desde otra perspectiva, la cual era que si uno le pone empeño de verdad la vida puede ser como una película.
Las cosas terminaron bien, supongo, hablaban diariamente/mensualmente,siguieron en contacto, como dos personas maduras que se quisieron en algún momento de su vida. Destinados a no ser, a volar, a explorarse individualmente, enriquecerse separados, recordando lo bueno de aquel amor prematuro e inocente. Explosivo en todos sus sentidos.
Amor eterno de verano
Caminaban por el boulevard vació con los brazos cruzados, un viento fresco revoloteaba sus cabellos. Hacía ya muchos años que se conocían y su historia tuvo varías vueltas, cortes y desenlaces, pero aún así siempre había algo que los hacía quererse y volver a encontrarse, como si el destino los juntara siempre para algo que terminaba en nada.
La fluidez y conexión que existía entre ambos era invaluable, al mismo tiempo que la atracción magnética que trataban de evitar para no salir lastimados. Era de noche, una noche de verano, como siempre se veían en esa época, nunca en primavera ni invierno, siempre con días de sol y lluvias torrenciales.
Entran al club y se sientan en un pasillo escondido de todas las cámaras posibles, esta vez hablaban y se miraban a los ojos, preguntándose cosas insignificantes, pero en cierto modo reconfortables, porque salían de la boca de ambos, y sumergidos en la pasión que descansaba en sus almas, se escuchaban, sin moverse del lugar.
El la abraza, sabe que es su debilidad en carne propia, aunque agradece no tenerla cerca, agradece que la distancia no lo distraiga de sus objetivos en la vida, del camino que esta intentado recorrer, y sabe, sabe muy bien que ella sería una distracción, por eso mismo y más aprovechaba ese momento, de tenerla en brazos estrechada contra su cálido cuerpo, de poder respirar su perfume, volver al tiempo una y otra vez. Amarla aunque sea fugazmente.
El final de este pequeño relato va a ser opcional, por dos únicas y notorias razones, la verdadera forma en la que termino la velada, no es como en realidad hubiesen deseado.
Final 1:
En una pequeña fracción de segundo se encuentran a escasos centímetros, él se acerca sin rodeos, ella lo esquiva.
- ¿Por qué?
- No puedo, estoy saliendo con un chico.
Una mirada de reproche se escapa de las pupilas negras de Gastón, mientras que los ojos de ella solo vagan en el suelo, pensando si de verdad era lo correcto, negarle un beso a su primer amor y tratar de mantener la integridad con el nuevo hombre que se había aparecido ¿Estaba bien?.No era tan fácil, rechazar a alguien a quien se amo con locura y pasión, negar lo inevitable, negar el verdadero amor.
Final 2:
En una pequeña fracción de segundo se encuentran a escasos centímetros, él se acerca sin rodeos, ella se aleja y lo mira, al alma, a sus pupilas, preguntándole si en verdad era lo que deseaba; la comisura derecha se levanta sin prejuicios, ella ríe y finalmente se besan.
¿Y ahora?
Estoy escuchando nuestra canción (la cual no sé si el piense que sea de los dos, pero en fín, me hace recordarlo) sentada preguntándome si soy yo el problema, si es él, si somos los dos o si en realidad es la distancia física, lo que nos separa.
El sentimiento nauseabundo de culpa e indecisión me esta matando, porque no sé si quiero terminar todo esto pero al mismo tiempo extraño esa dulce libertad que solía acompañarme. Tal vez no soy lo suficientemente madura para amar ahora... tal vez si me escuchara mi abuela me diría que aún soy muy joven para pensar en esas cosas, pero realmente no sé si encajo perfectamente con mi edad, ya que vivo preocupada por problemas de adultos que no me conciernen en lo absoluto.
"No sos vos, soy yo", el estúpido chiclé que hace que las relaciones terminen, si esa frase hubiese sido mía por lo menos la habría patentado para que no la usaran todos a la hora de pedir perdón cuando el amor no funciona. Pensándolo bien ¿De verdad es amor?, creería que sí, porque lo quiero pero no lo amo, y ese es el problema clave (además de mi miedo al futuro e infinidades de inseguridades).
A fin de cuentas el problema vuelve a su punto inicial, da vueltas y vueltas pero está ahí, latente; y yo ya no sé como remediar todo lo que siento y pienso, porque no miento cuando juro que mi cabeza y mi corazón están en guerra, y en esta lucha no hay premio, solo muertes por acarrear.
Creo que nunca me pude recuperar de mi primer amor, mejor dicho superarlo, creo que siempre va a seguir abierto ese vinculo por más de que traté de cerrarlo de una vez por todas. Creo que no supere a mi segundo primer amor. Creo que mi corazón aún es un manojo de añicos esperando ser pegados, arreglados, o si tengo suerte, reemplazado por uno nuevo, 0 km. Sacar conclusiones al aire no me ayudan en nada, pero por lo menos puedo despejar un poco el bombardeo que hay en mí.
El fino hilo de plata que nos unía hoy no es más que una hilacha a punto de estallar. Nos encontramos en la oscuridad pero ahora no somos más que luces danzantes, cada vez más distantes. Quisiera admitir que este va a ser mi tercer amor, importante amor, pero la verdad es que perdi la cuenta y no sé si de verdad debería ponerlo en esa categoría de "Desastres amorosos".
Soñé y soñé con él, con alguien con todas sus características y entonces... ¿Por qué me quiero alejar?
miércoles, 23 de abril de 2014
Vagabundos del mundo
Afuera de nuestros hogares hay personas, como nosotros, viviendo realidades diferentes.
Loli y Ani estaban sentadas en un banco, fumando. Acto seguido unos vagabundos no tan vagabundos se les acercan. Ellas con un poco de miedo los saludan, uno le da la mano a loli (la cual estaba toda quemada y cicatrizada), otro se sienta al lado de Ani. Comienzan a preguntarles que hacían allí, hacía donde iban, sus nombres y simplicidades que se dan en una conversación entre desconocidos (se notaba que no eran peligrosos).
Uno de los tres hablaba y puteaba, la miraba fijo a Lol pero apenas ella podía entender las maldiciones que largaba aquel perdido hombre, quien poco a poco soltaba palabras con la desesperanza que acarreaban sus ojos idos. Otro de los tres charlaba con Ani, y miraba de a ratos a los demás; sus ojos eran dos rubíes en su máxima potencia, donde al verlos se podía percibir la sangre bombear lentamente por ellos.
Al final de unos minutos ellas se marcharon ("Un gusto conocerte" - repetían a la hora de estrechar palmas), yéndose sin haber tenido enseñanza alguna de aquella situación, solamente con empatía, dando vuelta la cabeza al caminar, observando como el mundo afecta en diferentes aspectos a los seres humanos.
¿Por qué?
"Podía presentirlo, en el aire, en mis pulmones, en el andar vago de mis pies, él se estaba alejando y yo no sabía porque, tampoco comprendía porque dejaba que se marchará así, ahora volvía otra vez a la rutina vida de soltería vacía, sin nadie en quien pensar o amar".
domingo, 20 de abril de 2014
Enseñanzas
Observo aquella foto, imagino el momento, la sensación, cierro los ojos, estoy ahí. Hubiese amado figurar en esa fotografía, con esas personas (a las que creí querer y viceversa) pero hoy estoy aquí, escribiendo con el café de mis ojos sobre las letras, preguntándome a donde quiere llevarme la vida.
Siempre tuve una teoría, una vaga y común teoría que me gusta aplicar: "Las personas tienen fecha de vencimiento", si uno se pone a pensar, y sí, en algún momento nos vamos a morir, pero no me refiero a eso sino a que todo ser humano entra en la vida de uno para enseñar, y así es como se cumple el circulo, uno aprende, enseña, otro aprende y otro te enseña, de lo que sea, puede estar en tu vida dos segundos pero te dejo algo, algo con lo cual vas a usar para moverte por el resto de tus días.
¿Que aprendí al ser traicionada? Aprendí a confiar con más cautela, a comprender que los amigos no se hacen de un día para el otro, entendí que solo pocos se quedan en el camino... y lo acepte, con tristeza, pero acepte que esas personas que tanto amé solo son enseñanzas, recuerdos, memorias en común. Por sobre todo, aprendí a perdonar (cosa que hasta hoy en día trabajo), me costo tanto desintoxicarme, limpiarme por completo, dejar de llorar cada vez que hablaba del tema, porque tuvo que ocurrir, y era así como el destino me había elegido otro camino y aunque esta vez no quisiera recorrerlo, el viento me llevaba igual, alejándome de ellos, distanciándome, abriendo nuevos horizontes, cosas desconocidas.
Es así que el alma hace catarsis, (bien empleada esta palabra para la ocasión), se libera, se transforma, se limpia, ¡Cuanto tiempo desee que esto pasará! y solo ocurrió cuando estaba en verdadera paz conmigo misma, entendiendo mi ser, mi alma, mis virtudes y miserias, haciendo una fuerte introspección (la cual duró años), una y otra vez, tratando de estar mejor, porque es un problema aferrarte a las personas, pero es más peligroso todavía aferrarse al dolor que te produjeron aquellas personas. Recuerdos bombardean mi mente y yo estoy sentada, escribiendo con el alma a flor de piel, tratando de no llorar porque en este momento me siento vulnerable y transparente, pero por sobre todo me siento nueva y fuerte, y creí que nunca iba a decir esto pero... hoy yo las perdono.
Bitácora Neoyorquina
Nunca creyó que ese momento iba a llegar pero ahí estaba, pisando el pavimento de sus sueños, iluminada por las grandes luces de anuncios gigantescos, con el calor de la primavera nocturna acariciando sus rodillas. Lo soñó tantas veces, y al mismo tiempo se deprimió por no tenerlo, pero ahí estaba, la inmensidad de Nueva York frente a sus ojos porcelanados, los cuales no podían dejar de llorar .
El poder de soñar hoy era realidad, porque se había despertado con la vista del Empire State frente a su nariz, feliz de poder vivir para ver algo tan hermoso y simétrico. 1000 verdes dolares se acomodaban en su vieja billetera, fruto de trabajo, regalos y un poco de suerte, 1000 oportunidades de llevarse algún recuerdo de aquella bella ciudad.
Lloraba todo el tiempo, con los musicales, con las ofertas de outlets, lloro cuando escucho cantar a su artista preferido a 5 metros de ella, y lloro mucho más cuando comía una grasosa hamburguesa en Soho, pero por sobre todo reía, mucho, muchísimo, porque era muy feliz y nada en el mundo podía robarle esa felicidad tan atesorada que anhelo por años.
El verde del central park y la estatua de la libertad se habían apegado a su alma, al igual que todos los edificios altos, puntiagudos, negros y dorados. Amaba esa ciudad, y cada lugar que había en ella. Amaba tomar café caminando por la quinta avenida, comiendo un pretzel del tamaño de su rostro, corriendo porque llegaba tarde al city tour (aquel que había encontrado en descuento). Sonriendo una y otra vez a la cámara fotográfica que retrataba su amor por el mundo, su amor por conocer la ciudad que tanto iba a amar por el resto de su vida, que iba a visitar por el resto de su vida cuando tuviese tiempo, que iría a conocer siempre ya que volvía, años tras año, con los ojos lagrimosos como la primera vez que se subió al avión, en donde aquel tomo impulso, se elevo e hizo que su corazón se estrujara contra sus pulmones, por puro éxtasis y emoción.
Entonces se tatuó para no olvidarse más de lo mucho que amaba viajar, y volvió con la frente en alto, llena de regalos y recuerdos, bendecida por el universo que otra vez le sonreía. Está vez ella agradecida a Dios por haberle devuelto todo lo que sufrió, en millones de alegrías acumuladas.
Realidad
No recuerdo en que momento fingir ser mayor se convirtió en una realidad, porque ya no me pedían documento para poder pasar a un boliche, sino que me miraban y me daban el paso, como si dijeran: Esta bien, vos podes pasar, pareces mayor; entonces entraba a un mundo que antes había sido privado a mis experiencias y comprendía que poco a poco el tiempo deliberaba el cargo sobre mí, porque ya no necesitaba hacerme amiga de los patovicas ni pedir prestadas identidades. Ahora era mayor, y todos los juegos de "¿entro o no entro?" ya no formaban parte del plan, porque esta vez si nos aburría el lugar nos íbamos, pero nos íbamos con la certeza de que podíamos entrar fácilmente a otro y no cuando terminábamos en la última opción. Me da un poco de melancolía pensar que en verdad estoy creciendo, y tengo miedo, miedo del mundo que siempre quise conocer pero que hoy rechazo.
NO MÁS
Hoy es pascuas, el día en que Jesús resucita, del cual hay toda una semana especial para recordar aquel acontecimiento, para los que no son Católicos da igual, pero para los que sí (aunque no vaya nunca a misa) hay algo que realmente me irrita, y no solo ocurre en pascuas sino que también en navidad (la fecha en la que nace Jesús); me molesta, volviendo al tema, como la industria comercial usa cualquier pretexto para vender. Quisiera saber cual es la relación entre un huevo de chocolate y Jesús, o que tiene que ver pedir ropa de marca con el nacimiento de él. Pero por sobre todo, quitando la hipocresía, no solo la industria nos vende mentiras sino que nosotros también se las compramos.
¿Hasta cuando? ¿Hasta cuando vamos a dejar que el mundo controle fechas tan significativas y puras?
Mujeres
Hay veces (muchas) que se me paso por la cabeza en desear ser hombre, ¿Por qué? ¡Simple!, no tienen que depilarse, ni maquillarse, cuando es invierno salen abrigados (a ellos se les perdona), no sufren del periodo, tampoco están inconformes con su aspecto físico (a menos de que sea gay/metro sexual), en fin, si sigo enumerando no termino más.
Puedo ver como los hombres con cortarse el pelo o afeitarse un poco cumplen con el cambio de look por unos dos años... aproximadamente; en cuando a la mujer, la cual se aburre de sí misma y comienza a probar una y otra vez distintas cosas en el pelo (ya que por ahora no se va a operar) y es así como un día tiene el cabello castaño, y al otro día rubio, a veces corto, a veces largo... pero ¿A qué se deben tantas cambios?, creo tener la respuesta: HOMBRES.
Cuando una mujer conoce a un hombre, salen/están de novios o le gusta, quiere agradarle pero por sobre todo quiere agradarse a sí misma y ahí desemboca todo el torbellino de cambios visuales, esa amplia gama de sorpresas que solo una mujer puede producir. Que ser tan ciclotimico y poco predecible.
Igualmente todos esos cambios no aparecen solo cuando se conoce a un hombre, sino que también están cuando no se encuentra más en una relación con aquel suso dicho, y debo admitir que eso es peor, porque no solo cambia varias partes de si misma sino también de su aspecto físico, adelgaza, parece más alta, más madura, más tranquila... más, más, más.
No me cansaría de escribir sobre como las mujeres reflejan sus emociones a través de su persona, y como los hombres no logran descifrarlas, aunque suelen ser muy evidentes. Así que si su madre se corta el pelo, su amiga se agarra un par de tijereteadas en el pelo, su novia se tiñe, su abuela se rapa... bueno, ya saben, algo pasa.
sábado, 19 de abril de 2014
Cenizas
Encontré una vieja carta que te escribí... dice así:
Querido rompe corazones:
Hoy es 19/12/12. Ayer mismo nos volvimos a ver. Escribo esto porque porque estoy segura que en algún momento te voy a querer dar esta carta. No sé como explicarte, sinceramente, lo mucho que te amo. Es increíble la manera de quererte que tengo hacía vos, como haces sentirme, cuando me das un beso o me miras, cuando de la nada estoy normal, y te hablo y me vuelvo tonta, todo me parece gracioso, no puedo dejar de reírme.
Paso tanto tiempo, que no te veía, que no te abrazaba, creí que nunca más iba a volver a verte. Te odio tanto, me hiciste sufrir muchísimo, el vació que sentia sin vos, jure que no te iba a perdonar, ¡y que mentirosa termine siendo!; porque l verdad es que te necesito y amo tu forma de ser, y como me siento yo a tu lado, soy una boluda, pero te adoro, con todo lo que soy, con mis defectos y mis virtudes, y si logras quererme, así, a mi manera, voy a ser feliz, más de lo que soy cuando estoy con vos.
Hace un día que te vi y te extraño demasiado, no puedo dormir. Vos deberías rendir ed. física.
Quiero que sepas que todo lo que paso, las vueltas, el distanciamiento, vos con otras, yo con otros, todo eso, es irrelevante, y no me importa más, porque si a pesar de eso vos me seguís queriendo, y yo igual, entonces tenemos que estar juntos.
Siempre se me dio bien por expresarme escribiendo, soy medio vergonzosa si tengo que hablarlo.
No sé que más podría decirte, el te amo queda chico, ojala existiera otra palabra.
Te adoro, siempre te voy a querer.
PD: Espero que podamos mejorar los recuerdos viejos
Fue así como luego de leer el triste y dulce enamoramiento que tuve años atrás, deje que poco a poco el papel se convirtiera en lo que realmente ese amor era para mí... cenizas.
jueves, 17 de abril de 2014
distancia
Los ojos fríos de la mirada amiga solo me hacen pensar en cuanto desearía no estar acá, no sentir, no preocuparme, pero lo hago, porque no sé hacer otra cosa que llorar problemas ajenos y entonces... decaigo. La vida de la típica adolescente solitaria, retratada aquí, con un poco de pudor y tristeza, ¿Qué me quito la felicidad? ¿Qué nos la quitará?
Disculpen los sentimientos negros y profundos que escribo, pero si no lo hago me muero por dentro aunque nadie parece notarlo, y entonces pido al cielo tener unos brazos acunandome esta noche, resguardandome de mí misma, porque necesito que me salven, pero nadie me escucha gritar. Yo soy mi propio enemigo.
Odio odiar y no sentirme comprendida, porque me entienden pero no me comprenden y me dejan de nuevo varada. ¡Que necesidad de necesitar tenemos! porque el humano no vive sin amor, ¡Que necesidad ridícula pero verosímil!... cuanto necesito esos ojos marrones, y el olor a cigarillo de su camisa.
Creí que nunca lo diría, pero lo necesito tanto que duele. Entonces entiendo que nadie me puede salvar de mí misma, pero el por lo menos me puede curar la necesidad de detestarme; y lo extraño, lo extraño tanto que no soy capaz de emitir sonido de angustia, porque me acostumbre tanto a no depender de alguien que ahora me siento rara, distinta.
Siempre nos vemos por las noches, nos saludamos, él me invita a posar en su nube y pasamos la tarde así, con los ojos en el cielo dormidos pero despiertos. Amarte es un laberinto del cual no quiero salir.
Los secretos son pequeñas verdades personales, algo que uno sabe pero que esta limitado a contar, ¿Por qué? ¿Por pudor? ¿Temor a ser juzgado? ¿Temor a ser envidiado?. No sé mucho del tema, tengo varios secretos que no son secretos porque muchas personas los saben (2 o 3 en realidad). Uno puede vivir en armonía con ellos, guardarlos en una cajita, sacarlos cuando sea necesario; pero ¿Por qué son tan letales?...
martes, 15 de abril de 2014
Azul de aquellos días
No soy gris, soy azul, azul oscuro, como el cielo en la noche, no azul Francia ni océano, azul tristeza, de esos que se te impregnan al alma.
Me miro al espejo (Sonreí, *me obligo a mí misma* no puedo, porque lo que antes era una sonrisa hoy es un piano desafinado, una mueca sin forma, sin música). Maquillo mi tristeza (antes muerta que sencilla) y salgo al rumbo de mi rutinaria vida.
Subo al micro. Pago el boleto. Me siento. Observo por la ventana a las personas pasar, sus caras de felicidad, indiferencia, enojo y hasta aburrimiento; me hacen pensar que el mundo no va a parar a consolarme, porque el mundo gira, tan redondo y rápido como las lágrimas que resbalan por mis mejillas.
Rompo en llanto, pero tapo mi boca por miedo a que algún grito desesperado se escape. Me duele tanto la realidad, pero más me duele no poder remediarla, no poder ayudar al destino, no poder ayudarme a mí.
Soy invisible, un alma divagando por el limbo, ¿Cuantas veces me sentí así? perdí la cuenta. El sentimiento de angustia me ahoga, me llena los pulmones de vicioso rencor, me limita. Tengo la mirada cansada, roja. Hay algo que arde, y es mi alma; una nebulosa de sensaciones absorbiendo poco a poco todas mis energías. Y al momento de seguir, mis sentidos ceden y me dejo llevar por la fría indiferencia de la vida.
Cuando se toca fondo, se reposa, se toma impulso, y se vuelve a subir. Es así que la tristeza se convierte en destellos de esperanza, iluminando nuestras retinas, sanando las heridas; volviendo a estar bien, al principio de circulo vicioso, el cual nunca se cansa de jugar con nosotros...
...Continuará, como siempre.
lunes, 14 de abril de 2014
Volando por ahí
Soy un pájaro con alas demasiado grandes como para aterrizar. ¡Como me gusta volar!. Sentir el aire cálido por mis mejillas emplumadas, la adrenalina de bajar y aletear para tomar más altura y velocidad. Esa sensación libertad que nadie me puede arrebatar. Soy un ave solitaria, no me gusta volar con la manada, no me gusta facilitarle el trabajo a los demás volando delante de ellos, haciéndoles más liviana la carga; yo volé contra vientos desaforados, ellos también pueden.
Cuando el sol se aleja de mi horizonte, reposo en alguna rama, descanso, sueño, duermo. Me despierto y parto hacía nuevo rumbo, guiada solo por la brújula de mi corazón. La mayoría de las veces no sé hacía donde voy pero solo dejo que mis alas me lleven a un mejor lugar.
Hace frío acá, pero lo soporto. Mis pequeños pies se sujetan de la corteza de un árbol; estoy cantando, acompañando al sol salir de su cama. Aparece poco a poco, y yo canto cada vez más. Que silencioso es este lugar. ¡Click!, un chasquido rompe la armonía del momento, observo a mis costados, derecha, izquier... hay un cazador, me quiere como premio, dicen que soy un pájaro raro de encontrar; apunta su gran rifle a mi cabeza, puedo ver como su ojo se difumina en la mira. Bang, bang, dos tiros certeros que sirvieron para escapar.
Tengo que cuidarme, algunos aprecian mi plumaje, otros solo quieren cobrar por él.
Me canse de divagar en las soledades de mi viaje. Voy a volver a casa... como siempre.
sábado, 12 de abril de 2014
Una mala actriz en una película de amor
Nunca me odie tanto como ahora, nunca odie tanto mi persona como en el momento que me decía que me amaba y yo no podía responderle nada. ¿Por qué no podía? Me amaba de una manera tan devota e ilimitada que todos mis sentidos estaban aterrados, y cuando me besaba podía sentir que nuestro amor era de vidas pesadas, pero entonces volvía a enloquecer. Yo soy su luz, lo saque de la oscuridad de hace años... ¿Cómo se puede lidiar con tanta responsabilidad?. Odio mi maldita forma de meditar hasta el más mínimo sentimiento que se me pase por el alma.
A veces siento que estoy en una película, que soy una mala actriz con un buen guión de amor. El problema es que siempre me enamore sola, siempre amé yo más, siempre puse más fe en las cosas que las otras personas, y de repente, me aman más de lo que yo amo, tienen más fe de la que yo tengo, y me dan más de lo que doy.
Con el tiempo me considere una persona que daba más de lo que recibía (en algunas ocasiones), con mis amigos soy así, realmente desilusionada por a fin de cuenta no tener tanto de lo que daba; pero mi mundo da vuelta drásticamente, recibo flores, cartas y regalos, viajes inesperados y besos largos, ya no sé que hacer. Mi mundo solitario está habitado por un intruso del cual no sé si quiero que se quede, o no comprendo porque me agrada tanto su compañía.
"No sientas tan rápido mi amor, voy a seguir estando acá al final de la historia, del otro lado, como un espejo. No me llenes de regalos, no los necesito amor, voy a seguir queriéndote por lo que sos. No viajes por mí, no es necesario... ¿amor?"
Hola, adiós.
No puedo escribir, tengo demasiadas incertidumbres en mi cabeza. Me olvide el sonido de su voz; aún así cuando cierro los ojos puedo sentir sus labios sobre los míos, esa leve presión donde todos los pensamientos se ven expuestos, "te necesito", "te amo", "te extraño"... ¿Increíble no? Como con tan solo un beso uno puede descifrar tantas intenciones ocultas.
Nuestros dedos están entrelazados, no nos miramos, solo observamos como nuestras manos parecen ser el yin y el yang, como si de alguna manera fueran piezas predestinadas a encajarse. Nunca nadie me había amado de esa manera, me refiero a que nunca nadie amo mi silencio, ni comprendió mis intenciones con tan solo pispear a mis pupilas.
El día termino, se tiene que ir (yo no quiero que se vaya, el tampoco desea marcharse). Me abraza, nos abrazamos, yo lo abrazo a él, pero luego dejamos de ser dos personas y somos una, fundidos en la necesidad del contacto físico, con los corazones juntos, latiendo al mismo ritmo (odio ponerme tan cursi), lo amo, pero tiene que irse...
Yo solo quiero estar con el... ¿Por qué tiene que irse?. Mientras el auto se aleja, mi alma vuelve a estar vacía.
martes, 8 de abril de 2014
Amor a primera vista
Lo vi. No lo conocía en absoluto. El no me conocía a mí. Dos perfectos desconocidos. Dos extraños en un mismo espacio físico. Compartiendo aire. Luz. El mismo suelo. Fue como si el destino lo hubiese puesto ahí, enfrente de mis ojos, para darme una señal: "Vos lo necesitas".
En ese entonces estaba saliendo con un chico, las conversaciones eran aburridas, forzadas, solo funcionábamos a la hora de besarnos, rellanábamos momentos incómodos con mentiras, abrazos y tristes "Mi amor"; pero nada me importo cuando sentí que mi mundo iba a cambiar (sin saber como, ni porque).
Y lo busque, sin intención alguna, solo quería ser su amiga, poder ver sus fotos, apreciar su belleza.
Tiempo después comprendí que se había vuelto mi droga preferida, como si todos mis sentidos estuvieran entumecidos a la hora de hablar con él, de escucharlo, de dialogar, como si estuviera dopada, en un mundo de fantasía y esperanza; mejor que cualquier otra cosa que haya probado hasta ahora.
Reparé una filosofía diferente a la que venia llevando conmigo hace rato; el destino no me dio las cosas cuando las quise, sino cuando las necesite. "Tenes que dejar de buscar tanto" (Cansada de oír esa frase, ponía más voluntad en encontrarlo) hoy agradezco no haberlo buscado, sino encontrado.
¿A donde va este amor? No lo sé... solo sé que es grande.
lunes, 7 de abril de 2014
Debería dejar de ser
Escribo. Estoy ausente. Que buena manera de evadir la realidad. Es increíble como de repente mi cerebro se conecta únicamente a mis dedos, mis solitarias armas de expresión en este momento. Como me duele vivir a veces, como me duele convivir con mis días de insatisfacción. Recaigo en mis ideales de vida perfecta y estallo contra un gran muro, una y otra vez, cada vez que tengo que pestañear dos veces para comprender que no puedo sumergirme únicamente en mi fuero interno, sino más bien enfrentar mis problemas, como aquella mujer grande que miento ser.
Me preocupa como el dinero influencia al mundo, pero más me preocupa no tener de él para moverme. Me preocupan las deudas que no tengo. Me preocupan las desilusiones financieras, los viajes no planeados, los destinos no conocidos. Me preocupa crecer y estar en la lona. Me preocupa que mi padre tenga razón con respecto a mi carrera. Me preocupa algún día tener todo lo que quiero y lidiar con el orgullo de él, lidiar con la muestra viva de que se equivoco conmigo, de que fuí (y seré) más de lo que él siempre deseo para mí.
No puedo moverme cuando estoy triste, mis pasos se hacen cada vez más pesados, mis ojos están cansados de mirar y mirar, estoy perdida... ¿Estoy perdida?. A veces me siento tan sola. Nunca nadie es suficiente cuando terminamos de absorber los problemas ajenos como una esponja, como si fuéramos ellos; y al final de cuentas la empatía se vuelve un arma de doble filo, tan peligrosa y dañina como el simple hecho de "caminar en los zapatos del prójimo".
Debería ser más egoísta (más de lo que soy). Debería ser indiferente, neutra, callada. Debería ser liberal (aunque creo serlo). Debería ser sincera, no avergonzarme de lo que pienso, total... ¡Eso es lo que me diferencia!. Debería dejar de ser tan cronopio. Debería ser más simpática, fiestera, energética. Debería no desear estar siempre en mi casa. Debería tener más que 5 amigas. Debería no sufrir problemas de adultos (apenas tengo 17). Debería sentirme dichosa de vivir.
Debería dejar de mentirme...
Temor al amor
Siempre fui demasiado impaciente, con todo, con crecer, llegar a la adolescencia, que me besen por primera vez, tener un amor importante, dos amores importantes, embriagarme, fumar, conocer lugares, llegar tarde a mi casa, besar desconocidos, siempre quise todo al instante; caprichosa, caprichosamente dichosa de vivir rápido, pero al mismo tiempo nostálgica. A veces suelo olvidarme de varias cosas que viví, como si de tanto querer experimentarlas no les hubiese sacado provecho, no me malinterpreten, olvidar momentos se volvió una religión, ahora solo recuerdo lo que en verdad importó (o me importa).
No existe una maquina del tiempo que pueda devolverte algunos segundos extra para reparar errores, no existe aquello, y si existiese realmente lo pensaría dos veces porque "Todo pasa por algo"; y no lo digo de forma convencional para llenar esos vacíos que uno no puede responder, sino más bien creo, con mucha fé, que el destino esta escrito (aunque creamos que nuestras acciones lo hacen). Debo ser más agradecida con el universo, con Dios, con cualquier fuerza energética que haga que este mundo se mueva, debo ser más precavida, no desear con tanta fuerza algunas cosas porque cuando se cumplen no sé como lidiarlo.
Siempre desee que me amarán, y ahora que sucede, no sé como llevarlo. Siento mucho pero mis emociones al lado de las de él resultan pequeñas, insulsas, poco pasionales; y tengo miedo, mucho miedo de no amar, porque lo amo, y siento una locura instantánea en cada palabra que emite, una atracción magnética, una devoción como la de una groupie a su cantante predilecto, como la de una monja a Jesús, como uno ama la libertad pero al mismo tiempo no sabe controlarla. Quiero amarlo. Necesito amarlo. ¿Por qué tengo tanto miedo?
Hay cosas muy claras en la vida, como que la muerte no es una alternativa, como que el amor esta en todas las cosas físicas y espirituales que nos rodean, donde la injusticia y el hambre siempre estarán presentes, el dinero mueve al mundo, el oxigeno es gratis, pestañeamos involuntariamente, las rosas siempre florecen en primavera, el amanecer es hermoso y así podría seguir por horas... pero hay varias ideas confusas en mi cabeza; ya no me importa lo predecible, me preocupa más lo que no puedo ver, responderme.
Quiero amarlo.Lo voy a amar.Tengo miedo, terror, pánico ¿Cómo se puede sentir tanto y al mismo tiempo no percibir nada? Como si mis sentimientos estuvieran reprimidos, guardados, ¿Por qué no quieren salir? Yo ya perdone, creí haberme sanado, me amé porque siempre escuche que si uno no se ama entonces no puede amar a alguien más... pero, ¿Por qué es tan difícil aceptar que estoy enamorada? Realmente enamorada... ¿Por qué lo quiero tanto sin tenerlo? ¿Por qué le tengo más miedo a mis sentimientos que al propio futuro?
Es complicado, uno nunca sabe a donde va a parar el día de mañana, pero si me dieran a elegir, si realmente tuviera la oportunidad, decidiría estar a su lado, redimiendo todos mis temores, angustias, y ansias, estando acostados en un sillón, acariciándome el pelo, cerrando los ojos, sintiendo su aroma, apreciando su voz, dulce voz grave y tranquila. Ahora mismo desearía estar con él, besándolo, olvidándome del mundo, de mis problemas insignificantes, de mi misma, siendo dos para ser uno. Sintiendo que a fin de cuentas no tengo tanto miedo a amar, sino a enloquecer de amor.
sábado, 5 de abril de 2014
Relaciones kármicas
Loli estaba soñando:
Se encontraba con él en una plaza, ambos tenían valijas (parece que venían de un largo viaje). Sonríen y Tadeo la besa, fruto del impulso. Sus labios se tocan en una milésima de segundo. Apenas se percibe una leve presión, pero ella siente eso hasta en el alma, calándose por sus huesos.
Se despierta perturbada, había sido tan real que llegaba a asombrarle que un simple sueño tuviera tanta sensación de realidad. Aún así soñar con besarlo seguía siendo solo una utopía.
Compartían una gran conexión, que a veces parecía ir más allá de lo cotidiano, como si se conocieran de otras vidas. Charlando (como de costumbre) Lolita admite haber soñado con él, a lo que ocurre algo repentino, él confiesa haber soñado con ella. Era muy raro ¿Cómo dos personas pueden soñar en una misma noche estar juntos?
(Tengo que admitir que la historia de Loli y Tade comienza a gustarme, ese romanticismo kármico se vuelve atractivo, necesario. Nunca creí decir que me pondría feliz por mi amiga, pero la veo tan bien, tan ilusionada, frágil, vulnerable; como si cuando la mirase sus ojos brillaran como dos estrellas, con picardía, como los de un niño feliz)
El día del encuentro se había concretado, ambos estaban juntos, llenos de ilusiones y esperanzas, compartiendo risas y miradas fugaces. ¿Cómo uno verifica si en verdad esa es tu alma gemela? Ella solo tenía una respuesta a eso.
Lo mira, esta callado, concentrado en un punto fijo que no es más que una mentira, la quiere evadir, tiene vergüenza, lo sabe, sabe que ella sabe que el la quiere besar, aún así no se anima, esta sumiso entre la locura y la incertidumbre, luchando con la razón y el deseo.
A veces parece que el tiempo no va de la mano con la situación, porque aquellos 5 minutos silenciosos parecieron haber sido horas. Entre la indecisión de Tade y el respeto al protocolo femenino de Lol, no eran más que dos almas reflejadas por un espejo de necesidad.
No es posible decir en que momento sucedió, pero se besaron, con delicadeza y miedo, entusiasmados.
Entonces fue claro, la visión del sueño de Loli era real. Su mente comenzó a enmendar piezas separadas, encajandolas, dándole forma a lo que en verdad era una larga historia de amor, de vidas juntas y separadas. El beso fue lo de menos, lo que la aturdía a ella eran las imagines de momentos en los que nunca vivió, sensaciones que aparecían una y otra vez, sensaciones fuertes, emociones indescriptibles.
¿Cómo uno verifica si en verdad esa es tu alma gemela? Con un beso.
jueves, 3 de abril de 2014
Belleza insatisfecha
Quisiera amarme como soy, aceptarme. A veces es imposible eso. ¿Cómo sentirse bella cuando los jeans son demasiados pequeños para tu talla? ¿Cómo amarse cuando la industria de la moda sigue poniendo a esqueletos para desfilar? ¿Cómo disfrutar de una buena comida cuando solo publicitan comidas lights? ¿Cómo no odiar tu cuerpo cuando salis a la calle y todas son flacas, divinas, sin un gramo demás?
Cansados culpamos a la moda, al cine, a la música, los medios masivos de televisión, pero entonces me pregunto... ¿Por qué no culpar únicamente al ser humano? Más bien a su mente, a su cuadrada mente que no acepta que una mujer con unos kilos demás pueda ser considerada bella. Hay veces que me muero de hambre y me distraigo con otra cosa, y miento, digo que no es necesario comer, pero luego viene la necesidad, en donde el cuerpo pide a gritos alimento, y ahí es cuando lo callamos. Un poco de porquería, un poco de comida rápida. ¿Cúal es el precio a pagar, la vida o un sueño? NO LO SÉ.
miércoles, 2 de abril de 2014
De otra vida 3 e infinito
Enamorarse es un chiclé desde tiempos inmemorables, aún así lo que ella experimentaba era único, dudaba que alguien en otra vida se haya sentido tan bien y amada.
Tenía miedo, ¿Cómo se puede vivir con tanta emoción dentro?. Al ser un ser solitario uno se acostumbra a sí mismo, nadie es huésped tuyo, solo vos y el silencio, vos y el vacío; pero de repente tu corazón se convierte en una granada y el miedo de que explote por cualquier latido acelerado, es más notorio.
Nunca la habían amado tan locamente, y ella nunca había amado a alguien así, era como si lo necesitase hasta para respirar, y la idea cada vez se volvía más abrumadora. Él estaba lejos, y ella lo extrañaba tanto, a pesar de eso cada vez que se veían era mágico, romántico, de ensueño; pero no quería vivir así, quería tenerlo, abrazarlo y besarlo a la hora que desease, verlo el día que quisiera, y condicionados por la distancia solo debían esperar y llevar la relación con paciencia.
Nadie creería que amores así nacen de la nada, pero la verdad era que esté sí, como si en el desierto de ambos una flor hubiera aparecido, tan colorida, delicada, llena de vida, colma las extensiones de arena de más y más flores, hasta ocupar todo, centímetro por centímetro de lo que antes era polvo y sequedad.
Habían sido salvados, salvados por el amor puro que se tenían, salvados de la depresión y desilusión que acarreaban consigo, luego de besarse fue como si todo el peso del mundo hubiese cedido ante la magnitud de una fuerza supernatural, se liberaron, creo que desde ahí supieron que iban a ser infinitos, eternos.
Nada los podía separar, ni la distancia, ni las horas, ni los días, fue así como luego de unos meses, Loli recibe la noticia de mudarse... y no solo mudarse, sino poder estar con su amor, en la misma ciudad, ya no distanciados por kilómetros, sino por escasos minutos...
...continuará
martes, 1 de abril de 2014
Esencia a flor de piel
Ser idealista es un problema, muchas veces no para mí sino para las personas que me rodean, les molesta mi forma utópica de ver la vida, de creer que todo tiene solución, que puedo conseguir lo que quiera, y así, me veo juzgada por personas que al contrario de mí son demasiado realistas. ¿Qué es más fácil, soñar o vivir esta triste realidad día a día? Quisiera responder que es imposible evadir el presente, pero es muy sencillo a veces, con una caminata, algunos párrafos catarsiando, o escuchando una canción, así yo llego al punto de no estar presente físicamente.
¿Quién es más feliz, el idealista o el realista? Quisiera saberlo, aún no puedo responderme esa pregunta. Diría que yo soy más feliz soñando que tomando en cuenta todas las injusticias del karma divino, pero la verdad es que desde otro punto de vista, el realista debe ser feliz, a su modo no, pero si él no tiene la casa de sus sueños lo comprende, si no viaja a Europa lo comprende, si no consigue la vida que proyecto años atrás cuando era un poco como yo, lo comprenderá igual. El realista no se desilusiona, el idealista sí, punto para el aburrido.
Digamos que para las personas soñadoras como yo, vivir constantemente con los golpes de la vida no es algo agradable, pero es una buena manera de levantarse, retomar el camino, sacudirse el polvo y seguir, como siempre, yo solo sigo, aunque este lastimada, devastada, yo solo camino en una dirección, como si mi ideal siempre fuera el positivismo, el horizonte. Se podría decir que empece a ser así por el descontento que tenía con todo, y después se volvió en mi religión, mi forma de moverme entre la gente, de diferenciarme, de pelear con todo aquel que me dijera que no puedo. Ser idealista me hizo más fuerte, creo que ese es un buen punto a favor.
Terminando con la catarsis, diría que uno no puede cambiar la esencia que lleva dentro, si sos así lamentablemente seguirás siéndolo, aunque lo ocultes con millones de formalidades, nuestro dogma siempre va a estar presente a flor de piel, muchas veces pidiendo salir, siendo censurado por nuestro propio prejuicio de no dejarnos ser... y al final, ¿Para que ser igual a todos? Creo que me gusta soñar al extremo, me mantiene con los pies en la tierra, mirando al cielo, con los ojos en el futuro de que todo puede ser mejor, y por sobre todo trabajando en mi hoy, modificandoló para bien, moviendo fichas para no ser nunca más una realista del montón.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)