sábado, 12 de abril de 2014

Hola, adiós.


  No puedo escribir, tengo demasiadas incertidumbres en mi cabeza. Me olvide el sonido de su voz; aún así cuando cierro los ojos puedo sentir sus labios sobre los míos, esa leve presión donde todos los pensamientos se ven expuestos, "te necesito", "te amo", "te extraño"... ¿Increíble no? Como con tan solo un beso uno puede descifrar tantas intenciones ocultas.
  Nuestros dedos están entrelazados, no nos miramos, solo observamos como nuestras manos parecen ser el yin y el yang, como si de alguna manera fueran piezas predestinadas a encajarse.  Nunca nadie me había amado de esa manera, me refiero a que nunca nadie amo mi silencio, ni comprendió mis intenciones con tan solo pispear a mis pupilas.
   El día termino, se tiene que ir (yo no quiero que se vaya, el tampoco desea marcharse). Me abraza, nos abrazamos, yo lo abrazo a él, pero luego dejamos de ser dos personas y somos una, fundidos en la necesidad del contacto físico, con los corazones juntos, latiendo al mismo ritmo (odio ponerme tan cursi), lo amo, pero tiene que irse...
   Yo solo quiero estar con el... ¿Por qué tiene que irse?. Mientras el auto se aleja, mi alma vuelve a estar vacía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario