sábado, 27 de junio de 2015
Que empiece el show, quiero verte arder.
De repente mi cabeza se llena de momentos abrumadores, de recuerdos ácidos y nítidos. Circunstancias donde las palabras callaron mis cuerdas vocales. Donde fui oprimida, pisoteada, basureada. Hechos en los que me ví solitaria y desamparada. Y allí esta, el monstruo de mi adolescencia, la peor persona con la que me pude haber topado a los catorce años. Los ojos verdes más traicioneros y letales que pude haber conocido, porque hay algo en donde no puedo discutir con los adultos: Las peores personas, son las que muestran más los dientes, y así era, siempre a la espera, deslumbrando con sus filosos colmillos, a punto de atacar la yugular.
Pasaron cuatro, o tal vez cinco años de todo aquello, de todas las burlas sin razón, de todos mis miedos ensimismados a volver a confiar. Transcurrieron días, religiones y vidas para poder sanarme, sin embargo, hoy permanezco en carne viva, tengo la herida sin saturar, desborda pus e infecciones, y me nubla la sensación de sentir que tal vez nunca pueda enmendar todos mis pedazos rotos. Tengo una parte de mi alma envenenada, mis mejores años intoxicados por su maldad.
Me tiembla el cuerpo ante la impotencia, hierve la sangre por mis venas, mi ceño fruncido no me deja en paz, marco las teclas con violencia, estoy cansada de sentirme ahogada en un vaso de agua. Es tan denso el aire que entra por mis fosas nasales, soy una bomba de tiempo, y pronto voy a estallar, o mejor dicho, pronto voy a hacer arder a todos mis enemigos. Quiero justicia, pero anhelo paz por sobre todo. Profese el karma con paciencia y amor, pero considero el tiempo indicado, para verlas arder.
Es así como no me preocupo al final, el destino me regala día a día cosas por las cuales estar agradecida. Sentirse rodeada de personas que te aman, sean dos, tres, o cinco, vale la alegría, no la pena. Cuando me vean por televisión, cuando escuchen mi nombre en la radio, cuando sepan que todos sus años de odio in escrupuloso hacía mi mejor amiga, y mi persona, fueron en vano, ahí, es cuando voy a observarlas quemarse lentamente ante el fuego de la insatisfacción. Porque yo soy superior, y nadie nunca más en mi vida va a quitarme esa prioridad.
jueves, 25 de junio de 2015
El club de los corazones rotos
Te dije que no me gustaba despedirme, y tal vez esa fue una de tus jugadas más inteligentes, porque no me dijiste adiós como se debe, con un beso y una caricia, sino que me abandonaste al igual que mucha gente lo hizo en mi vida, de manera seca, con palabras filosas y gentiles. Lo más confuso es que te alejas porque me amas, ¿en que cabeza cabe la idea de abandonar algo que se aprecia?. Me dejaste vacía como un morrón, de ese que es tan fácil sacarle el corazón, y ahuecarlo sin problema.
Lo tragi-cómico de esta historia, es que tenes la fuerte convicción de que voy a encontrar a otra persona mejor, de que vos algún día vas a encontrar a esa persona que te sane, de que ambos no estamos hechos el uno para el otro, de que no te queres acostumbrar a mi persona, a mi piel, mis besos, mis caricias, mi pelo sin peinar, mis brazos que te acunaban aunque peleáramos sin igual. De que esos ojos que tanto te gustaba mirar, hoy no son más que un día de Capital, grises y aguados.
Ahora todo vuelve a su color, y soy otra vez un uno en la sociedad. Sin embargo a tu lado me seguía sintiendo así, pero era más fácil apegarse a la expectativa de que nos podíamos convertir en dos, de que tu piel cristalina, pegada a la mía, eran el cielo en la tierra, o más bien el infierno, porque no hay palabras que puedan describir cuanto me quemaba tenerte cerca. Cuando me gustaba dejarme arder.
Sigo viviendo en mi recuerdos el atardecer y tu silueta, estamos escuchando Sumo en silencio, pero me gusta tu compañía, se siente tan bien volver a querer. Se sentía bien reírse y no entenderse, pero tal vez ahí estaba esa grieta que tanto remarcaste al dejarme, esa cosa de que no nos vamos a entender nunca, esa amargura que tengo en la lengua por no saber que decirte para que te quedes conmigo. "A veces no alcanza con querer" ― profesaste cuando traté de retenerte con cariño ― "El amor no es color de rosa. Hay más contras que pros".
A medida de que hago catarsis, sigo tratando de detener esa fluctuante ambivalencia entre el querer y odiar. Porque no te llegue a amar, necesitaba tiempo, y creía que a tu lado las heridas iban a sanar finalmente. Pero eramos dos equivocados jugando al amor:
― Siempre hay un roto para un descosido ― Dijiste una vez.
Tal vez la descosida era yo, porque claramente él roto eras vos. Te hicieron añicos y no pude coserte, no pude retenerte a puntadas zurdas (desprolijas y sin fuerza), no pude enmendar todos tus años de quiebres. Entonces comprendo que besar tus cráteres de oscuridad no era la manera correcta de hacerte quedar, que apenas soy una novata, que nunca me dí el lujo de permanecer atada, unida. Que te quiero, y eso es lo peor, porque ahora dejaste en mí otra vez ese monstruo infeliz, llamado soledad.
miércoles, 17 de junio de 2015
Incógnita
Un día a mamá y papá los despidieron sus propios progenitores, los vieron crecer,supieron que era su momento de dejarlos ir, ahogaron lágrimas cuando el vehículo de "recién casados" se alejaba, todos los años vividos se estiraron como un elástico viejo y corroído, pero al fin y al cabo, fiel, porque aunque esté se viera lleno de estrías, aún así, rebotaba siempre a las manos de su pilar(o el primer gran salto).
Un día tu mamá te llevo al primer día del jardín, y tu papá tomó el café matutino acompañado de tostadas, y no hacía falta que te dijera algo, apenas una mirada acuosa fue necesaria para que no comprendieras lo que pasaba en ese momento. Papá un día te dejo ir a tu primera matinne, y se despidió sabiendo que regresaría media hora antes de que terminara. Mamá una vez te compro un vestido, y te llevo a una fiesta de quince. Tiempo después ya no creías necesitar que tus padres te miraran con ojos de "volve a casa", porque simplemente desaparecías apenas el reloj marcaba las doce. Y los años pasan, y creces, generas independencia, autonomía física, creas tus propios valores por fuera de lo establecido, descubrís nuevos caminos, conoces personas que influencian para bien o para mal tus decisiones, y de repente, en un abrir y cerrar de ojos, todas las etapas maravillosas de la adolescencia, se marchitaron ante el paulatino y mortal tiempo, quien nos aviso desde un principio que esto iba a suceder.
Pisas la suela bordo de un nuevo establecimiento. Escogiste una carrera, crees que estas hecho para eso, seguís con el chip de adolescencia fisura, y pretendes que tus amigos de la secundaria aún seguirán frecuentandote como siempre, pero no es así, y chocas contra un gran muro de responsabilidades. Trabajos, gente nueva, dinero y dinero en fotocopias que te resultan inservibles o se verían muy bien ayudando a avivar una fogata. Tiempo (no alcanza) mal administrado. Soledad. ¿Qué es esto? ¿donde están los ojos de mi mamá para decirme que todo esta bien? ¿a donde están los océanos atlánticos de mi padre?, ¿por qué nadie me da la mano? ¿por qué nadie me aviso que la soledad iba a ser tan amarga? ¿por qué queríamos ser adultos? ¿por qué debemos seguir esta cruel imposición social de nacer con el fin de ser "alguien"? ¿por qué me siento tan perdida en un mundo de tantos? ¿por qué tenía que crecer? ¿por qué cuando creía tener todas las respuestas... me cambiaron las preguntas?
domingo, 14 de junio de 2015
u n i v e r s o
Decreto risas a lo largo de mis días.
Decreto llanto, pero por sobre todo, una manga de un pulover, un hombro, o un pañuelo para secarme las lágrimas, y seguir de pie.
Decreto amor. Decreto la infinidad de tus ojos sobre los mios, y por sobre todo, decreto felicidad a tu lado.
Decreto paciencia para poder resolver día a día mis conflictos.
Decreto éxito, porque vine a esta vida a ser reconocida entre la gente, de manera positiva.
Decreto que de ahora en más nunca falte el dinero en mi vida.
Decreto el cariño de mi familia.
Decreto viajes a diversas partes del mundo.
Decreto que tus labios sean siempre míos.
Decreto recibirme de la facultad.
Decreto ascender aquí y ahora.
Decreto que mis amistades sean fuertes como el platino.
Decreto viajes en auto a su lado.
Decreto felicidad toda mi vida.
Decreto aprender todo lo posible de mis abuelos.
Decreto aprender a aceptar mis falencias.
Decreto no volver a comer carne.
Decreto ser la mejor en todo lo que me proponga.
Decreto vestirme siempre a mi gusto.
Decreto que mi billetera siempre tenga dinero.
Decreto tener una familia feliz.
Decreto llegar del trabajo y saber que tengo todo.
Decreto autos.
Decreto una casa enorme con un perro, y niños en el jardín.
Decreto televisión. Contratos. Escribir. Fama.
Decreto amor amor amor amor amor amor.
Decreto que mis enemigos conozcan la paz interior.
Decreto casarme con él.
Decreto serle fiel.
Decreto que el me sea fiel.
Decreto que viajemos demasiado.
Decreto Europa proximamente.
Decreto Nueva York toda mi vida.
Decreto ser agradecida toda mi vida.
Decreto que los que me vieron llorar, me palmeen el hombro en mis glorias.
Decreto tener un grupo de amigas estables.
Decreto que Marianela, Caterina, Ana, Paula y Emilia sean mis mejores amigas toda la vida.
Decreto ser la mejor en todo lo que me proponga.
Decreto ser la madre que siempre quise, esa que a los 40 es preciosa y los años le sentaron perfectamente bien.
Decreto que el mundo me vea y se pregunte ¿cual es su secreto? - y yo les responda:
A G R A D E C E R y C R E E R
Irresponsable
Los cristales de tu piel se resbalan en mis dedos, mientras que tu boca calla susurros. Nos besamos en la oscuridad de tus sabanas, a medida que tu mano se desliza suavemente por mi piel. Mi cuello es tuyo, y mio son tus suspiros. Nos amamos luego de un largo viaje ¡Que suerte encontrarte!. El tic tac del reloj se acelera a su lado, al igual que nuestra respiraciones.
El silencio baña por completo nuestro seres, es tan bello sentirte tan mío y al mismo tiempo saber que nunca vamos a perder esa individualidad; porque somos como dos músicos que se juntan a tocar sonatas - diría Cortázar. Y me gusta la manera en la que la desnudez no es sinónimo de vulnerabilidad, sino de compañía, de confianza, de complicidad. Y si esto durará para siempre, no lo sé, pero tengo la certeza de que tus ojos son el lugar perfecto para descansar. Que en tus pupilas infinitas y nebulosas se esconde un mundo que quiero conocer. Que nada ni nadie podría alguna vez hacerme olvidar de tu magia. Y que te amo, aunque todavía no lo sepas.
sábado, 13 de junio de 2015
Casi virgen
De repente empece a amar esas zapatillas de el que detestaba, comencé a amar la forma en la que se veía con su campera de cuero, y su jean gris. La forma en la que enciende un cigarrillo y parece no saber que se ve espectacularmente bien. Como su mano prolijamente en mi cintura, parece haberse creado específicamente para mi.
Amo ese espacio nebuloso, de aire caliente, que respiramos cuando atolondradamente nos besamos en la oscuridad. La galaxia que existe entre la yema de sus dedos y mi piel. La cristalina transpiración de su cuerpo junto al mío. Sus manos recorriendo cada recoveco de mi ser.
Estoy enamorada de la calma que emanan nuestras almas. Puedo sentir la comodidad del silencio recorriendo la pequeña habitación, atormentada de ropa, toda tirada por el suelo.
Sus ojos infinitos que me miran más allá de las pupilas. Luz de sol que ilumina su rostro adormecido. Nos besamos. Limón. Amarillo. Lo amo. Nunca ame tanto a alguien como a el.
Casi
00:15
Aparece en la esquina de su casa. Ella se ríe, ambos llevan camperas de cuero. Comienzan a caminar por el silencio celestial se la noche.
- ¿Queres que vayamos fumando?
- Sí
jueves, 4 de junio de 2015
Suicida
Un martes cualquiera -clase de psicología- donde una profesora con voz de presidente describía los distintos tipos de personalidades. "Ciclotimia" dicta. A medida de que anotaba las distintas características, se analizaba:
- Múltiples episodios de ánimo (Mmh sí)
- Episodios alternantes de depresión leve o moderada (Ufff sí)
- Ansiedad (Nahhh soy yo)
- Respectivos pensamientos suicidas (Faaa en la tecla)
Deje de compararme en la última oración, más una que quedo en el aire, la cual rezaba: No tiene grises, quiere ser querido, se siente mal si no lo quieren. Necesita el perdón de todos. La verdad que ser ciclotimico es una reverenda cagada, sacando que pienso una y otra vez en como me gustaría morir, he aquí mi lista:
- Atropellada ferozmente por un auto (a todo esto la dulce imagen de mi cuerpo, por los aires)
- Tirarme desde el hueco que uno ve en las escaleras caracol (no sé entiende a menos de que mires para abajo a la hora de subir)
- Un tiro certero en la sien.
- Escuchando lana del rey, drogada con algo letal pero que al mismo tiempo me mate suavemente.
- En el punto clave del orgasmo, fallecer.
- Saltar desde el Empire State, cerrar los ojos y simular ser un ave.
Por ahora se acabaron las ganas de morir, las acabo de matar a la hora de plasmarlas aquí.
10 días y mil vidas
Tal vez en el fondo le asustaba el hecho de sentir que "la había cagado", porque sí, esa era la definición concreta del asunto. A sus 18 años todavía le resultaba confusa la idea de poder llegar a enamorarse, quién hubiera pensado que la serendipia de un viaje hubiese terminado en él. Veintidós años, ella no acostumbraba a estar con hombres mayores por así decirlo. Julieta se determino siempre como una "roba cunas", porque le gustaba estar con chicos menores (a decir verdad desconozco el porque).
El amor llega de manera tan repentina a su vida, que de hecho se encuentra entre la espada y la pared. El que pensar y sentir, se mimetizan, a tal punto de estropear los escasos días de relación, porque a eso vamos, no llevaban ni dos semanas y peleaban con la ferocidad de una pareja de cinco años. Un ácido nudo en su estomago le hace recordar constantemente que sigue peleada con él.
La noche oscila entre las doce y la una de la madrugada, y aunque sabe que tiene responsabilidades al otro día, sigue sin poder dormir. "Solo quiero descansar y pensar" - le respondió Francisco, pero ella sabe que lo que menos va a hacer es dormir. Hay una guerra interna entre lo que debe hacer o no (¿y si lo llamo?).
El karma parece darle una lección explicita a su gran bocota. "Que novela de mierda, que vuelteros son. ¿Por qué se la pasan llorando?" - exclama al aire, a lo que su madre le responde:"El amor no es color rosa". Tal vez sí, fue la respuesta interna que le dio. No quiero agregar más, claro esta que el universo se burlo de manera cruel ante ella.
Ahí estaban, discutiendo por internet cosas que deberían decirse en la cara. Se peleaban por amarse, extraño pero cierto, discutían sobre lo enamorados que estaban y lo mal que eso resultaba para los dos, unos hipócritas mentirosos, miedosos, y por sobre todo, ignorantes, porque no importa que tanto hayan amado en el pasado... ahora es real.
Francisco Bass - Online
¿y si volvemos a empezar?
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)