lunes, 30 de junio de 2014
animarme
Animarse a ser, a no dejarse estar, a emprender nuevos caminos, a perdonar. Animarse a entender, animarse a animarse lo que uno nunca se animo, animarse a arriesgarse. Animarse a creer con los ojos cerrados. Animarse. Eso es lo que me hace moverme de mi zona de confort, de querer más y conseguirlo, de anhelarlo... de buscarlo.
miércoles, 25 de junio de 2014
Ella
Ella siempre tuvo mala fama, algunos que la conocían podían jurar lo buena que era, otros tan solo parloteaban de lo malvada que resultaba ser. Amiga, compañera, amante, no había un solo hombre que no la amará, incluso hasta las mujeres la deseaban. Así era ella, irresistible, pues no había humano que no cediera ante su encanto en esta tierra.
El típico prejuicio guiado por los rumores que uno escucha, haciendose espectros sobre lo que es, ideandola, juzgando a todo aquel que la conocía y se relacionaba, porque... nunca nadie fue tan famosa. De boca en boca, así es su forma de vivir.
Es graciosa, espontanea, siempre lleva ese delicioso perfume a flores, mmm ya entiendo porque la aman, hasta admito que yo también le tome cariño con el tiempo. Es buena, sencilla, su color favorito es el rojo, vaya, hasta podría decirse que nos conocemos bien. A fin de cuenta ¿Quién no se enamoraría de Mary?
Terciopelo
Camino por la misma vereda donde nos encontramos por "casualidad" aquella vez; esta vez no es por coincidencia, quiero encontrármelo, quiero que el destino nos cruce de nuevo, deseo verlo...
Odio admitir que me gusta, pero por sobre todo odio que no sea mio por completo. Aún así quiero no tenerlo, porque en eso se basa nuestro juego, en no ser algo. Detesto los títulos, el histeriqueo y todo el viaje previo, pero me gusta, de él me gusta.
No importa por donde se miren mis sentimientos, estoy en el ojo del zonda, atrapada entre el ser y no ser de mi moralidad, entre el deseo que me consume cada neurona, entre elegir o no ser la otra. Eso es, el frío lado de la cama a la hora de dormir, acompañado de los besos ardientes y fugaces de un anochecer. La indiferencia del espejo hacía tu persona, el rol secundario que te toco en la obra de tu propia vida.
Y acá estoy, de nuevo, como de rutina no organizada, esperandolo con la incertidumbre de verlo otra vez, deseando besarlo aunque sea de coincidencia, por haber chocado en alguna esquina, con las palpitaciones tranquilas pero alertas a cualquier indicio de que esta cerca... mejor dicho, a unos centimetros. Cruza la calle y me ignora, porque eso es lo que hacemos, nos amamos pero nos ignoramos, porque eso es lo que hacen las parejas disparejas y esa es nuestra formula victoriosa.
Me besa y yo resguardo mi rostro entre el escaso mundo que hay entre nuestras bocas. Se siente tan bien. Raro. Terciopelo. Tranquilo. En esa pequeña fracción de eternidad nos queremos, porque eso es lo que hacemos, querernos sin hablar, sin hilos, con libertad; querernos despacito, con temor a amar.
miércoles, 4 de junio de 2014
Niña rubia de ojos ciegos
Te compran una muñeca, la primera marca, la mejor ropa, el mejor maquillaje, el cabello más largo y lacio; es el mejor modelo que por ahora han visto tus amigas. Qué bien se siente tener lo último. Qué bien se siente destacar entre el resto.
Vas por la escuela paseando a tu nueva adquisición, todas te miran, envidia... tan pequeñas y sienten eso. A vos no te importa, te gusta ser el centro de atención, te gusta sentirte única, te gusta... ser individualista, porque eso sos, una nena egoísta pero tierna.
Nunca van a descubrir cual fue la razón de tu forma de ser, porque te convertiste en lo que nunca quisiste, porque hoy sos tan cínica, frívola e indiferente. ¿Será que te quisieron tanto que te cansaste? ¿Será eso o será que nunca de verdad quisiste a alguien?
Mil disculpas, no quise herirte niña de los largos cabellos, eso era tu trabajo... ¡Y que bién lo hiciste! que bien resulto tu plan, tan malvado y discreto como las charlas de amigas que teniamos. Oh pequeña niña, ya no te odio, tampoco te amo, hoy solo te saludo con respeto al pasado, y te descarto de mi futuro. No quiero gente como vos en mi presente.
He de detestarte niña rubia de ojos ciegos, porque en todos estos años no pude dejarte ganarme, y si hoy escondo en el viento frío la decepción de perder un amigo, es claro como tengo el corazón herido. Sana, sana, día a día, se cicatrizan las heridas, adiós recuerdos violentos, hoy se van en un tren al cielo.
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