martes, 8 de septiembre de 2015

Existir



  Existo en vos. Logre acceder a tu mundo, ese que sentía tan lejano e inalcanzable. Y cuando me miras, ya no me ves, sino que me observas, fugazmente, pero lo haces, y te siento tan cerca pero a la vez tan distante. Quiero existir de manera simultanea, en tiempo y forma; quiero conversaciones largas sobre la cotidianidad de nuestros días, y lo extraña que resultaban nuestras vidas sin la presencia del otro. Charlar horas y horas mirándonos a los ojos, sin decir nada, y suspirar por adentro, porque tenemos miedo de que el otro huya al saber que nos enamoramos.
Quiero el más mínimo espacio entre nuestras bocas, el punto exacto para suspirar nuestro cálido aire, y fundirnos en una dulce oscuridad. Mis dedos en tu cabello, tu mano correctamente en mi cintura, nuestros corazones latiendo a una sincronicidad desmesurada, y tus ojos, esos ojos redondos y profundos, escarbandome el alma.
Tus caricias, tus abrazos, tu mirar, el amor, nuestras risas, la complicidad, tus besos salados y dulces, tus manos en mi cuerpo, tu mano y mi mano, mi mano sobre tu torso, mi mano recorriendote, mi lengua recorriendote. Mis ojos observandote. Y en un pestañear, estamos enamorados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario