martes, 18 de octubre de 2016
Gonzalo
Te vi, estabas a kilómetros de distancia tomando una cerveza, nos ignoramos pero no pudimos evitarnos. Pude sentir el aroma de los cigarrillos Phillip que te encanta fumar, y gire sutilmente la mirada, te observe detenidamente, te habías cortado el pelo y llevabas la misma camisa de siempre. No sentí nada. Pense que podía correr a casa y buscar el sweater azul que tengo guardado en el armario, devolvertelo, decirte que nunca me gustó tanto como creía. Mirarte a los ojos, sostener firme tus pupilas y adentrarme nuevamente en el misterio de tu nebulosa mente. Pero no lo hice, todos los planes que formula mi cerebro son basura.
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