Lo único que te pido es que te quedes un rato más. Para siempre por favor. Que tus piernas se enreden a las mías y echen raíces. Que tus brazos se enrosquen a mi cuerpo, y nos fundamos en cenizas el día de nuestra muerte.
Quedate conmigo toda la vida.
Quedate.
No hay comentarios:
Publicar un comentario