Querido
papá:
Algún
lejano día vas a tener esta carta en tus manos, y cuando ese día llegue va a
ser muy especial, ¿Por qué especial? Porque ya me habre recibido, de lo que
fuese, de odontologa, pediatra, periodista, paracaidista, motociclista
profesional… pero al fin y al cabo ya tendre mi titulo en mano lista para salir
a ganarme la vida, como siempre nos han inculcado mamá y vos.
Lamento
haberte decepcionado si no escogi la carrera que vos querias que estudiara,
lamento haberte desilusionado, pero por sobre todo lamento no haberte dado el
gusto de estudiar lo que vos querias, porque ahí sería algo imperdonable para
conmigo misma.
La
adolescencia es como la neblina, un día podes tener todo claro y al otro día
todo se difumina a tu alrededor, y ahí es cuando las ideas se entrelazan, se
mezclan, nos aturden, nos confunden y así, hasta encontrar la salida luminosa, esa que
nos va a llevar hacía nuestro objetivo, nuestro FUTURO.
El
presente es hoy, hoy te estoy escribiendo una carta, deseando que la leas a
futuro, pero cuando esto ocurra esta carta va a haber sido escrita en el
pasado, y la vas a estar leyendo en tu propio presente. A lo que voy es que
nuestros futuros son paralelos a lo que uno escoge en la vida, y lo único que
sé, ahora, con tan solo 17 años, es que no quiero crecer. No quiero tener que
dejar de salir todos los fines de semana y pedirles plata para gastarla en
fiestas, no quiero tener que pagar mis propias cuentas y llorar por deudas, no
quiero pagar hipotecas, no quiero desprenderme de tan maravillosa liviandad, de
tanta felicidad y paz que me da ser una adolescente (por más de que tenga
problemas), no quiero pagarme mis propios helados, ni mi comida, no quiero
cocinar, no quiero limpiar, no quiero estar preocupada (todavía) sobre donde
estan mis hijos, que estan haciendo, con quienes estan y a donde en realidad
fueron; pero por sobre todo no quiero dejar de ser tu hijita, porque en algun
momento lo voy a dejar de ser, y va a ser cuando me veas con mi auto, con mi
casa, con mi esposo y mis hijos, y ahí vas a comprender que todas esas
amarguras que te cause en un pasado, hoy
pasaron a segundo plano, porque sere una mujer adulta pero siempre necesitando
de tu ala para descansar.
Hoy
con 17 solo sé que quiero que mi vida sea exitosa, y si tal vez mi único éxito
en la vida fue ser criada por dos maravillosos padres, entonces que así sea.
Tal vez no estes tan decepcionado luego de leer esta carta y entender que
hiciste todo tu trabajo bien.
Gracias.
Vicki.
No hay comentarios:
Publicar un comentario