¿Cuantos cadáveres tiene tu placar? Putrefactos, escondidos, guardados en piezas, algunos enterrados, otros a medio enterrar... ¿Cuantos secretos guarda tu alma? ¿Cuantas veces quisiste dejar de contar los errores? ¿Cuanto es suficiente? - Se pregunto ella mientras escuchaba Cerati a las seis y treinta y ocho p.m.
Solo sé que a veces suficiente es infinito, y nunca llegamos a eso - Reflexiono nuevamente - Mis fantasmas me han atormentado a tal punto de llegar de noche a hostigarme con recuerdos que una y otra vez trato de borrar ¿Por qué siguen vivos? ¿Por qué todo lo que me enterró bajo tierra sigue en la superficie?. Tan solo quiero descansar - Suspiro - "Descansar de esta eternidad efímera" - Garabateo en una hoja y con su afilada navaja, diseño dos grandes líneas en sus venas, sin principio ni final mientras que el color carmesí de su sangre comenzó a viajar por sus manos.
- Gracias - Susurro en la oscuridad de la tarde, y dio su último aliento en está frágil y vacía vida.
Lo que ella no sabia era que mamá y papá la querían, más bien la amaban ¿Por qué había cometido semejante acto de crueldad? ¿Por qué se había ido?.
Mamá llora por las noches y papá sale a fumar por el barrio, su hermano probo la marihuana luego de la muerte de Camile, su mejor amiga no come por las noches, el chico que estaba enamorado de ella también piensa en el suicidio, y todos se preguntan una y otra vez que hicieron mal; pero lo que ellos no saben es que a veces hasta los más profundos dolores se van con nosotros, y ella nunca pudo expresar la angustia que guardaba en su rincón del recuerdo.
"Ahora esta en un lugar mejor" Repetían los ignorantes que querían no sentirse malas personas por no estar dolidos por la muerte de aquella chica, o más bien, aquella desconocida, que se sentaban a su lado y no le hablaban... tal vez era un poco tímida, tal vez necesitaba que alguien más que dos personas en el mundo la amarán, tal vez en un momento de su vida la amaron tanto que al final al no tener tanto amor se sintió... perdida.
Meses después, sus padres encontraron una carta escondida en su viejo bolso del colegio.
"Sabía que me iban a encontrar. Espero que haya pasado suficiente tiempo para que esta carta no les perturbe, este es el momento indicado para que sepan la verdad. Me enamoré. Sí, y lamento que no supieran de aquel hecho al respecto.
Todo comenzó en el verano, cuando fui de vacaciones a la costa con mis mejores amigas. ¿Se acuerdan cuanto les rogué para que me dejaran? ¿Cuanto insistí diciéndoles que era una mujer? Que era mayor... y apenas tenia diecisiete años ¡Que idiota fui! Lamento darles la razón ahora que ya no estoy.
En la playa conocí a un chico, más bien a mí amor, Guido. Eramos muy parecidos, le gustaban mis bandas preferidas, y leía poesía, se recostaba en la arena para mirar el atardecer conmigo, sus rizos rubios resplandecían con la luz que lo alumbraban como un ángel, y era solamente mío.
Me besó un 17 de febrero la primera vez en la que yo bebí alcohol, estaba algo atontada y mis reflejos eran vagos, solo recuerdo sus labios contra los míos, como al besarme encajaron perfectamente, como si fueran dos piezas diseñadas por los mismos dioses, como si ya nos hubiésemos besado en otra vida. Su lengua impregnada a humo de cigarillo bailaba con la mía, y mientras yo me dejaba llevar, el acariciaba mi cabello, lo entrelazaba entre sus dedos, lo movía, y volvíamos a estar en completa sintonia cuando volvíamos a respirar, entre cortadamente, por habernos besado tanto. Nunca me había sentido tan plena, tan completa, y eso que apenas fue un beso.
Los días pasaron, Guido y yo nos veíamos con más frecuencia, llegue a alejarme de mis amigas por estar con él, volvía a las cinco de la mañana a nuestra casa, ellas me miraban con mala cara pero no decían nada, yo con los ojos cansados me tendía en la cama y me dejaba ir.
La semana se estaba volando, y nuestro amor florecía más y más. "Te amo" - Me susurro una vez mientras me abrazaba mirando el mar. No respondí, tenía miedo.
Fuimos al apartamento de Guido, estaba vació, sus amigos no iban a volver hasta la media noche. Teníamos tiempo de sobra. Comenzamos a besarnos y a pesar de que los dos sabíamos que iba a pasar, yo ignore el hecho, estaba muy nerviosa. El besaba mi cuello de arriba a abajo mientras bailábamos con el compás de "té para tres", nuestros pies flotaban en el suelo. Ya no eramos más seres del planeta tierra, más bien estábamos en nuestro mundo; y cuando llego el momento lo supe... nos fundimos en un apasionado beso y él desprendió mi pantalón, se saco el suyo, luego me saque mi remera, él acario mi espalda y tanteo hasta desprender mi corpiño, y ahí estábamos, desnudos en una habitación llena de nada, pero llena de nosotros, de vida. Nos recostamos en el frío suelo de mármol y en esa fracción de eternidad dejamos de ser dos, para ser uno. Así fue como terminé completamente de enamorarme, entregándole cada parte de mi ser, con devoción y amor, siendo únicamente suya, sin pensar en las consecuencias, sin razonar en lo que estaba haciendo, solo amaba, con tanta intensidad que me deje guiar por el placer pero nada es perfecto, mis vacaciones llegaban a su fin, mis mejores amigas me odiaban porque decían que las había usado, que las había abandonado.
El último día corrí por la arena, sin rumbo alguno, mis pulmones cesaron y me recosté abruptamente, llorando, recordando lo que Guido me había dicho:
- Te amo pero esto no puede seguir, cuando llegue el día vos vas a volver a tu hogar, yo al mío, y entonces vas a haber sido el mejor recuerdo de todas mis vacaciones, o tal vez de toda mi vida.
Sin saber que decir, y ahogada en lágrimas, él beso mi frente y se marcho sin mirar atrás, como cuando en las películas el actor principal activa una bomba y camina sin remordimiento alguno, siendo iluminado por el fuego que emana toda la rabia de su destrucción.
Me quebró, quebró cada parte de mí, y ahí pude sentir lo que en verdad era el dolor del alma.
Cuando retomé las clases mis amigas ya no querían hablar conmigo, solo mi mejor amiga, quien comprendió todo y me apoyo en mis momentos de angustia.
- Vamos, es solo un chico más - Trataba de animarme Juana - Además Marcos se muere por vos, es lindo, deberías aprovechar.
Y así fue como por la soledad y el rencor bese a Marcos en una fiesta, sin intención alguna, solo buscando amor pasajero, pero no fue así, él se enamoro de mí, le gustaba muchísimo, mientras que yo solo quería enmendar poco a poco mi frágil autoestima; pero volvían más problemas para mí, porque al rechazarlo no pudo tener mejor idea que inventar que me había dejado tocar por él en una fiesta.
No podía más, mi falsa mala reputación, la falta de amigas, y el abandono emocional que sentía nadie lo llenaba, ni tanto amor de ustedes iba a ayudarme.
Por eso prefiero la muerte antes que seguir sufriendo por amor.
Espero que algún día me perdonen.
Cami".
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