jueves, 3 de septiembre de 2015
Vos
Trato que se desprendan de mis dedos palabras dóciles y armónicas, pero solo puedo escupir con ellos, la sed que tiene mi cuerpo... de vos. Vital humano, que te preciso para respirar y sentir, te necesito para amar y sentirme amada, para besarte hasta que mis labios se tricen en añicos, y apretar tu mano hasta sentir que se me corta la circulación - por no querer soltarte -, sentir tu aroma, cerrar los ojos, saborearte una y otra vez. Y abrazarte lentamente, hasta convertir la ecuación de 1 en 2. Peninsular clavícula, perfecto lugar para recostar mi cabeza y contar tus lunares estelares, pertenecientes a tu galaxia, que se expanden ante mis ojos como un estallido de luz.
¿Hay algo más dulce que despertar y tenerte?. Cuanto tiempo vivi apagada y cegada, sumergida en un torbellino que nunca cesaba, ¡cuánto te necesitaba sin saberlo!, cuanta falta me hacía tu llegada, tu luz, tus rayos de sol que desprenden tus ojos. Hombre de boca incendiaria, dejame respirar el humo de tu hoguera. Mirada de papel y ojos abismales, quiero recorrer cada espacio de tu enigma. Piel de porcelana que brilla a contraluz, suave como el terciopelo. Ámame. Amemosnos con la locura más tangible que nunca hayamos podido percibir.
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