viernes, 23 de febrero de 2018
crecer
Estoy sentada en un café, y una señora se acerca. Es rubia, de tez blanca, casi pálida. Me sonrie y me mira a los ojos. "Hola, ¿tarot?". Le tengo tanto miedo a esa cosa de las cartas, aunque si tuviera plata le hubiese dicho que sí, porque me gustaría tener un par de respuestas. Necesito saber si estoy haciendo las cosas bien.
Si no tengo cosas que hacer, no salgo de casa. ¿Estoy grande?, ¿estoy vieja?, ¿soy aburrida?.
Tengo que esperar. Tener paciencia.
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