viernes, 23 de febrero de 2018

pelotuda





   Nos levantamos a las tres de la tarde, sin horarios, ni trabajo, somos un desastre. Le pido que me  toque la espalda. Él acaricia mi piel con la yema de sus dedos. Scrollea instagram. Me molesta tanto no ser el centro de su atención. Me doy cuenta que me comporto como una adolescente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario