lunes, 25 de mayo de 2015

Serendipia



 Estamos en una ciudad que algunos conocemos y otros no, pero al fin y al cabo, recorremos. Conocemos. Es la despedida. Estamos manija. Nos cambiamos, arreglamos, maquillamos y salimos. Hay que hacer previa. Subimos al primer piso del hostel y están todos en un pequeño espacio tomando. Botellas de alcohol sobre una mesa de luz de madera. Limones cortaditos en rodajas. Sal. Vamos que se viene el primer shot. Segundo. Tercero. ¿Fume? Fume. Dicen que fume. No lo recuerdo. Empieza el momento en blanco que no logro recordar. Dicen que mostré mis tatuajes, no me quiero imaginar que hice... tenia un vestido y estos están escondidos.
  Hay un pibe que es la misma ciudad que yo, lo fiche, al principio me pareció agrandado, porque tenia una campera de cuero y fumaba puchos arriba del micro. Pero la primera noche hable con el, no es como parecía ser (o yo me imaginaba). Ya me incerte en conventillo mendocino, ahora parezco uno de ellos, prejuzgando sin conocer. Que mal. Que mala actitud. El pibe me pasa tequila, y yo ya me había tomado un vino o dos sola. No recuerdo.
  Salimos del hostel y vamos a un festival (esto va por reconstrucción de la gente), me quede con el pibe. Me enamoré de él. Me cuida. Me quiero ir y me persigue. Estoy borracha y loca en una ciudad que conozco, y tengo un chabon que me cuida. Que lindo.
  Acá empiezan mis recuerdos.
  Estamos en una esquina, esperando el micro para ir a una fiesta. Estoy abrazada a él. Dicen que me colgué de su hombro y no me solté en toda la noche (puede que sea verdad). Vamos a la fiesta y estoy cansadisima, en algún momento el cuerpo cede. Ser joven a veces no es sinónimo de energía en mi. Me alimentaron a base de ensaladas. Estoy haciendo un esfuerzo sobre humano por recordar. Flashback. Estamos en la cocina y el toca la guitarra. Uh, con lo que me gustan los músicos. Los malditos músicos son mi debilidad. Canta. Encima canta. Y me sonríe. Creo que acepte un fernet. No sé como pero terminamos en un sillón abrazados. Y el me habla de cosas que ahora recuerdo a medias. Somos de la misma ciudad y nos conocemos en la capital, pero vivimos en otro lugar. Es un flash. No puedo dejar de flashearla con él. Siento una conexión. ¿Nos conocemos de antes?
   Su campera a cuero tiene olor a cigarrillo. El maldito cigarrillo que tanto odio pero que por momentos me gusta dependiendo la persona que lo fuma. Toda su coraza de James Dean se desarma a medida de que pasan los minutos. Como me gusta que me cuide. Me gusta él. Nos volvemos en un taxi al hostel. Llegamos. Le doy un beso. Le digo que me voy. Me dice que durmamos juntos. Lo miro mal. Ya no confió en los hombres cuando hablan de dormir. El me dice que confié, que solo vamos a dormir. Tiene razón. Me abraza y únicamente dormimos. Quiero dormir por siempre con el. Flasheo amor. Flasheo fuerte. ¿Esto es real?.
   El amor. Amor. Amar. Idealizar. Enamorarse. Querer. Cuidar. Sentir. Besos. Abrazos. Dormir. Cruzarse. Nunca volver a ser los mismos. El viaje de la serendipia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario