domingo, 14 de junio de 2015
Irresponsable
Los cristales de tu piel se resbalan en mis dedos, mientras que tu boca calla susurros. Nos besamos en la oscuridad de tus sabanas, a medida que tu mano se desliza suavemente por mi piel. Mi cuello es tuyo, y mio son tus suspiros. Nos amamos luego de un largo viaje ¡Que suerte encontrarte!. El tic tac del reloj se acelera a su lado, al igual que nuestra respiraciones.
El silencio baña por completo nuestro seres, es tan bello sentirte tan mío y al mismo tiempo saber que nunca vamos a perder esa individualidad; porque somos como dos músicos que se juntan a tocar sonatas - diría Cortázar. Y me gusta la manera en la que la desnudez no es sinónimo de vulnerabilidad, sino de compañía, de confianza, de complicidad. Y si esto durará para siempre, no lo sé, pero tengo la certeza de que tus ojos son el lugar perfecto para descansar. Que en tus pupilas infinitas y nebulosas se esconde un mundo que quiero conocer. Que nada ni nadie podría alguna vez hacerme olvidar de tu magia. Y que te amo, aunque todavía no lo sepas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario