miércoles, 17 de junio de 2015
Incógnita
Un día a mamá y papá los despidieron sus propios progenitores, los vieron crecer,supieron que era su momento de dejarlos ir, ahogaron lágrimas cuando el vehículo de "recién casados" se alejaba, todos los años vividos se estiraron como un elástico viejo y corroído, pero al fin y al cabo, fiel, porque aunque esté se viera lleno de estrías, aún así, rebotaba siempre a las manos de su pilar(o el primer gran salto).
Un día tu mamá te llevo al primer día del jardín, y tu papá tomó el café matutino acompañado de tostadas, y no hacía falta que te dijera algo, apenas una mirada acuosa fue necesaria para que no comprendieras lo que pasaba en ese momento. Papá un día te dejo ir a tu primera matinne, y se despidió sabiendo que regresaría media hora antes de que terminara. Mamá una vez te compro un vestido, y te llevo a una fiesta de quince. Tiempo después ya no creías necesitar que tus padres te miraran con ojos de "volve a casa", porque simplemente desaparecías apenas el reloj marcaba las doce. Y los años pasan, y creces, generas independencia, autonomía física, creas tus propios valores por fuera de lo establecido, descubrís nuevos caminos, conoces personas que influencian para bien o para mal tus decisiones, y de repente, en un abrir y cerrar de ojos, todas las etapas maravillosas de la adolescencia, se marchitaron ante el paulatino y mortal tiempo, quien nos aviso desde un principio que esto iba a suceder.
Pisas la suela bordo de un nuevo establecimiento. Escogiste una carrera, crees que estas hecho para eso, seguís con el chip de adolescencia fisura, y pretendes que tus amigos de la secundaria aún seguirán frecuentandote como siempre, pero no es así, y chocas contra un gran muro de responsabilidades. Trabajos, gente nueva, dinero y dinero en fotocopias que te resultan inservibles o se verían muy bien ayudando a avivar una fogata. Tiempo (no alcanza) mal administrado. Soledad. ¿Qué es esto? ¿donde están los ojos de mi mamá para decirme que todo esta bien? ¿a donde están los océanos atlánticos de mi padre?, ¿por qué nadie me da la mano? ¿por qué nadie me aviso que la soledad iba a ser tan amarga? ¿por qué queríamos ser adultos? ¿por qué debemos seguir esta cruel imposición social de nacer con el fin de ser "alguien"? ¿por qué me siento tan perdida en un mundo de tantos? ¿por qué tenía que crecer? ¿por qué cuando creía tener todas las respuestas... me cambiaron las preguntas?
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario