martes, 6 de junio de 2017
Estrategias para todo
Me preguntaste si hacía mucho que estaba en la ciudad, te respondí cuatro meses y exhalaste un suspiro que pude traducir a: qué duro, o qué lío, o tal vez ese aire no dijo nada y yo me inventé todo. Idee una cantidad infinita de planes estúpidos y adolescentes, todos con el único objetivo de que me notaras. Aunque sea que sepas mi nombre, de donde vengo, cuales son mis sueños, que música me gusta, o si prefiero mirar películas o series. No pido demasiado.
"Hace unos días se cumplieron diez años desde que vivo acá" me dijiste, y yo te pregunté de donde eras. Respondiste naturalmente "Entre Ríos", y me pareció una coincidencia hermosa; dos personas de distintos extremos del país, se encuentran en una ciudad que no es de ellos, pero que sienten suya. Me gustan las coincidencias, aunque charlar con vos nunca lo fue. Como te digo, genere estrategias para que me notaras. Primero bailé desenfrenadamente, luego te hice reír y por último, cuando creías que el interesado eras vos, me relaje por completo, y te dejé preguntarme todas las cosas que siempre quise que supieras.
Lo curioso de mi obsesión es que un día te encontré en una fiesta, y juro que estaba tan borracha que me pareció una buena idea saludarte. Me acerqué, roce suavemente con la yema de mis dedos tu brazo, y nunca reaccionaste. Agradezco aquello, estoy segura de que me hubieses mirado con los ojos desorbitados pensando "más vale que no me pida un tema esta boluda". Por lo menos ahora sabes quién soy, de donde vengo, qué cosas dejé atrás por un sueño.
Antes de terminar nuestra esporádica charla, me dijiste si tenía música para recomendarte. Juro que fue como si me hubieses preguntado qué cosa me gusta más en el mundo. Te dije "Tito, buscalo en Bandcamp", y me emocioné por el hecho de saber que tal vez en algún momento libre, vos ibas a escuchar mi disco preferido de domingo. Cuando terminó nuestro encuentro me despedi con la incertidumbre de besarte o no la mejilla. Todavía siento esa cuenta pendiente en mi boca. Espero que nos volvamos a ver, y me digas que te pareció el álbum, el color de mis ojos y si te puedo pasar mi número de teléfono.
Lo que quiero es simple: alguien que me acaricie el pelo, me bese el hueco que se forma entre el cuello y el hombro, me acompañé a conciertos, me ame. Alguien que piense que los lugares son más brillantes con mi presencia, y la merienda más rica si es compartida. Alguien que me tome la mano cuando cruzamos la calle y cuándo no. Alguien que me diga que me extraña aunque hayan pasado cinco minutos de vernos. Alguien que baile conmigo cuando haya música. Alguien que me abrace y calme mis demonios. Alguien que sea mi mejor amigo y mi amante. ¿Crees que podemos darnos el lujo de elegir a quién amar?
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a veces en esos momentos entre tantos desencuentros o negativas lo pienso y me lo repito, como bien decís, quién pudiera elegir, no? Lo bien que haría y lo tanto que simplificaría poner energía y afecto puro sabiendo que va a llegar a buen puerto. tanto pero tanto!
ResponderEliminarque se yo, lo' humano somos raros viste. que terribles cachivaches somos para el amor eh
unos saludetes!
Me encanta saber que alguien me lee. Gracias por llegar a este lugar lleno de tristeza y corazones rotos.
Eliminarlleno de lo más honesto que puede haber, sentimiento puro
Eliminar:)
La única persona que puede mostrarme el romanticismo que yo misma me oculto sos vos! Por eso siempre voy a estar agradecida de leerte
ResponderEliminarte amo
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