domingo, 14 de septiembre de 2014

Hoy en día


   Camino por la vereda, solitaria, siento nauseas, es el aire contaminado que respiro; tal vez la mezcla de odio, humo y envidia me provoca algún tipo de rechazo, como si estuviera enferma de mi propia ciudad.
   No es fácil tenerle alergia al mundo, pero hay algo peor, y es tenerle rechazo a las personas. Mi sistema inmunológico responde sin titubear ante cualquier amenaza, y es triste, pero real, tenerle alergia a los falsos.
   El único momento donde puedo estar sana es al día a día, cuando no me anestesio, porque sobria soy mas insensible y racional. Duele ser sensible, duele cuando nos involucramos con la realidad y nos pican las costras del momento, esa herida abierta que tiene contacto con todo lo que nos hace mal.
   A veces vomito verdades, mucho tiempo en el estómago de mi cabeza hace que se alteren, no es fácil mantenerlas encerradas. El remedio único que hay en esta vida son los músicos callejeros, las sonrisas desconocidas, el olor a bosque, el calor del sol en las mejillas, el jugo de una fruta, el abrazo de un amigo, el amor de los padres, la soledad de la música, los besos robados y el dolor de panza al reír; lo demás es prescindible... en esta vida solo necesito amar, para trascender como ser humano. 

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