Lo ví, pero el no me vío. Del verbo "todavía no sabe que existo". Me gustaría imaginarme igual, que aquellos ojos llenos de sombras captaron por un momento mi persona. En el brazo izquierdo se despliega un hada psicodelica, mientras que en su pecho una frase remata sus claviculas; por otro lado, una rosa recorre su hombro, y yo, y yo muero por ese hombre azabache.
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