domingo, 20 de abril de 2014

Mujeres


 Hay veces (muchas) que se me paso por la cabeza en desear ser hombre, ¿Por qué? ¡Simple!, no tienen que depilarse, ni maquillarse, cuando es invierno salen abrigados (a ellos se les perdona), no sufren del periodo, tampoco están inconformes con su aspecto físico (a menos de que sea gay/metro sexual), en fin, si sigo enumerando no termino más.
  Puedo ver como los hombres con cortarse el pelo o afeitarse un poco cumplen con el cambio de look por unos dos años... aproximadamente; en cuando a la mujer, la cual se aburre de sí misma y comienza a probar una y otra vez distintas cosas en el pelo (ya que por ahora no se va a operar) y es así como un día tiene el cabello castaño, y al otro día rubio, a veces corto, a veces largo... pero ¿A qué se deben tantas cambios?, creo tener la respuesta: HOMBRES.
   Cuando una mujer conoce a un hombre, salen/están de novios o le gusta, quiere agradarle pero por sobre todo quiere agradarse a sí misma y ahí desemboca todo el torbellino de cambios visuales, esa amplia gama de sorpresas que solo una mujer puede producir. Que ser tan ciclotimico y poco predecible.
   Igualmente todos esos cambios no aparecen solo cuando se conoce a un hombre, sino que también están cuando no se encuentra más en una relación con aquel suso dicho, y debo admitir que eso es peor, porque no solo cambia varias partes de si misma sino también de su aspecto físico, adelgaza, parece más alta, más madura, más tranquila... más, más, más.
   No me cansaría de escribir sobre como las mujeres reflejan sus emociones a través de su persona, y como los hombres no logran descifrarlas, aunque suelen ser muy evidentes. Así que si su madre se corta el pelo, su amiga se agarra un par de tijereteadas en el pelo, su novia se tiñe, su abuela se rapa... bueno, ya saben, algo pasa. 

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