sábado, 5 de abril de 2014
Relaciones kármicas
Loli estaba soñando:
Se encontraba con él en una plaza, ambos tenían valijas (parece que venían de un largo viaje). Sonríen y Tadeo la besa, fruto del impulso. Sus labios se tocan en una milésima de segundo. Apenas se percibe una leve presión, pero ella siente eso hasta en el alma, calándose por sus huesos.
Se despierta perturbada, había sido tan real que llegaba a asombrarle que un simple sueño tuviera tanta sensación de realidad. Aún así soñar con besarlo seguía siendo solo una utopía.
Compartían una gran conexión, que a veces parecía ir más allá de lo cotidiano, como si se conocieran de otras vidas. Charlando (como de costumbre) Lolita admite haber soñado con él, a lo que ocurre algo repentino, él confiesa haber soñado con ella. Era muy raro ¿Cómo dos personas pueden soñar en una misma noche estar juntos?
(Tengo que admitir que la historia de Loli y Tade comienza a gustarme, ese romanticismo kármico se vuelve atractivo, necesario. Nunca creí decir que me pondría feliz por mi amiga, pero la veo tan bien, tan ilusionada, frágil, vulnerable; como si cuando la mirase sus ojos brillaran como dos estrellas, con picardía, como los de un niño feliz)
El día del encuentro se había concretado, ambos estaban juntos, llenos de ilusiones y esperanzas, compartiendo risas y miradas fugaces. ¿Cómo uno verifica si en verdad esa es tu alma gemela? Ella solo tenía una respuesta a eso.
Lo mira, esta callado, concentrado en un punto fijo que no es más que una mentira, la quiere evadir, tiene vergüenza, lo sabe, sabe que ella sabe que el la quiere besar, aún así no se anima, esta sumiso entre la locura y la incertidumbre, luchando con la razón y el deseo.
A veces parece que el tiempo no va de la mano con la situación, porque aquellos 5 minutos silenciosos parecieron haber sido horas. Entre la indecisión de Tade y el respeto al protocolo femenino de Lol, no eran más que dos almas reflejadas por un espejo de necesidad.
No es posible decir en que momento sucedió, pero se besaron, con delicadeza y miedo, entusiasmados.
Entonces fue claro, la visión del sueño de Loli era real. Su mente comenzó a enmendar piezas separadas, encajandolas, dándole forma a lo que en verdad era una larga historia de amor, de vidas juntas y separadas. El beso fue lo de menos, lo que la aturdía a ella eran las imagines de momentos en los que nunca vivió, sensaciones que aparecían una y otra vez, sensaciones fuertes, emociones indescriptibles.
¿Cómo uno verifica si en verdad esa es tu alma gemela? Con un beso.
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